
Uno de cada cuatro trabajadores en los Estados Unidos estaría desempleado en los próximos meses. Un total de 39 millones de trabajadores han solicitado ayuda de desempleo durante emergencia
Redacción EL SOL News
STAMFORD.- La economía de los Estados Unidos podría sufrir una caída de entre el 20 y el 30 por ciento anual en el segundo trimestre de 2020, admitió el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
El funcionario apuntó que los números van a ser muy altos, aunque “es difícil ser preciso en los pronósticos”.
Powell admitió que el producto interno bruto de los Estados Unidos podría contraerse entre un 20 y un 30 por ciento.
En cuanto a las perspectivas de recuperación, Powell opinó que “hay una buena posibilidad de que haya un crecimiento positivo en el tercer trimestre” y que “es razonable esperar que haya crecimiento en la segunda mitad del año”.
Señló que “no volveremos al punto donde estábamos para fin de año. Eso es muy poco probable que eso suceda”.
Sobre la tasa de desempleo en los Estados Unidos, con más de 20 millones de puestos de trabajo destruidos por la crisis del COVID-19 en cuestión de dos meses, el presidente de la Reserva Federal reconoció que podría alcanzar un 20 o hasta un 25 por ciento.
Pese a lo anterior, Powell rehusó trazar un paralelo con la Gran Depresión, al afirmar que el sistema financiero de los Estados Unidos es fuerte y ha sido capaz de soportar la crisis actual.
Actualmente, EEUU es la nación más afectada por la pandemia de covid-19, con más de 1.58 millones de contagios confirmados y más de 93 mil 500 decesos, según la Universidad Johns Hopkins.
Recortes de empleo más severos para trabajadores pobres
De acuerdo con un informe publicado la Reserva Federal, los recortes de empleos fueron más severos para las personas de bajos salarios. El 39 por ciento de los trabajadores con un ingreso familiar menor a 40 mil dólares informó de una pérdida de empleo en marzo.
La cifra se compara con el 19 por ciento de los trabajadores con ingreso familiar de entre 40 mil y 100 mil dólares y sólo 13 por ciento con un ingreso familiar de más de 100 mil dólares.
Nueve de cada 10 personas con licencia temporal o que perdieron sus trabajos revelaron que sus empleadores les comunicaron que regresarían a su trabajo en algún momento.
Los demócratas han presentado un nuevo plan de estímulo económico para enfrentar el COVID-19, de 3 billones de dólares. La propuesta fue aprobada por la Cámara de Representantes.
El plan Incluye, entre otras cosas, fondos para los gobiernos estatales y locales, pagos directos adicionales a los trabajadores estadunidenses y recursos para el cuidado de la salud y la realización de pruebas del coronavirus.
Si se aprueba en el Senado, sería el cuarto y más caro de una serie de proyectos de ley aprobados para hacer frente a la pandemia y a sus efectos económicos.
Más de dos millones perdieron empleo en una semana
Más de 2.4 millones de personas solicitaron el seguro por desempleo en Estados Unidos la pasada semana, en la más reciente ola de despidos causados por la pandemia de coronavirus, que ha forzado al cierre de negocios desde hace dos meses y lanzado la economía a una profunda recesión.
Aproximadamente 38.6 millones de personas han solicitado las prestaciones desde el comienzo de la pandemia, informó el Departamento de Trabajo.
Otros 2.2 millones solicitaron ayuda bajo un nuevo programa federal para autoempleados, contratistas y trabajadores temporales, que ahora por primera vez tienen derecho a ayuda por desempleo.
La semana previa la solicitaron 850 mil personas.
El continuo flujo de despidos refleja una economía que se está hundiendo en la peor crisis desde la Gran Depresión de 1930.
La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó esta semana que la economía se contraerá a una tasa anual de 38 por ciento en el trimestre abril-junio, por mucho un récord.
Casi la mitad de los estadounidenses dicen que sus ingresos han disminuido o viven con un adulto que ha perdido paga por desempleo o reducción de horario, según datos que difundió esta semana el Buró del Censo.
Más de una quinta parte dijo que tenían poca o ninguna confianza en poder pagar a tiempo el alquiler o la hipoteca del mes próximo.
En abril, las empresas en los Estados Unidos eliminaron 20 millones de empleos, borrando una década de crecimiento laboral en un solo mes.
La tasa de desempleo alcanzó 14.7 por ciento, la más alta desde la Depresión. Además, millones de personas que ya estaban sin trabajo no contaron porque no buscaron nuevos empleos.
Desde entonces, 10 millones más de despedidos han solicitado prestaciones por desempleo.
EEUU podría experimentar segunda ola de coronavirus
La pandemia del coronavirus ya ha alcanzado a más de 5 millones de personas en todo el planeta. De estas, un millón y medio corresponden a los Estados Unidos. Por mucho, Estados Unidos se ha convertido en el país más afectado por el COVID-19.
Muchos han sido los problemas que se han visto en el manejo que este le ha dado a la situación. Por lo cual, no ha sido difícil ubicar las críticas que le han llovido a la administración de Trump en estos tiempos difíciles para el país.
Pero, de entre todas las críticas, hay una que se ha destacado tanto por lo completo de sus bases como por su origen. Esta última se trata de un reporte realizado por los ex miembros del Consejo de Ciencia y Tecnología de la administración del ex presidente, Barak Obama.
En este reporte, presentan un panorama de lo que podría y debería pasar dentro de los siguientes meses en el país. Plantean que una segunda ola del coronavirus no es una posibilidad, sino una realidad y que el país debe empezar a tomar medidas de forma inmediata.
El principal autor de esta investigación es John Holdren, asesor científico de la Casa Blanca durante la administración de Obama. En ella también participan otros 9 notorios científicos que fueron parte de su consejo como Eric Lander del MIT y Harvard, Chris Chyba de Princeton y Susan Graham de UC Berkeley.
Su advertencia hace hincapié en que es necesario que la administración Trump comience a tomar medidas serias sobre la prevención de la pandemia.
Con la posibilidad de que un segundo brote haga presencia dentro de pocos meses, el tiempo está contado si se quieren hacer las cosas bien.
Durante los dos periodos presidenciales de Obama, el equipo de científicos le ofreció 6 informes diversos que tocaban en tópico de las acciones que debía tomar el país en caso de una pandemia. Ahora, esta nueva investigación busca ofrecer información similar además de reflejar los claros problemas que han llevado a la nación al peligroso estado en el que se encuentra.
Para cuando se reportaron los primeros casos de coronavirus en los Estados Unidos, el país no estaba listo. Incluso si el gobierno hubiera dado una respuesta rápida, acelerado las pruebas de despistaje y abriendo la reserva nacional de equipos médicos (Strategic National Stockpile o SNS), igual se hubieran quedado corto.
Desde la pandemia del H1N1 del 2009, elementos como las mascarillas, los guantes protectores y otros equipos de protección personal se agotaron.
Varias veces el Congreso propuso que estas fueran renovadas. Pero, los movimientos para hacerlo se detuvieron con el inicio de la administración de Trump.
En consecuencia, cuando a inicios del 2020 se desató la pandemia, Estados Unidos no contaba con las herramientas necesarias para defenderse. El estudio denuncia que este déficit se había denunciado con años de antelación, pero que las advertencias no fueron escuchadas.
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