WHITE PLAINS.- La gobernadora Kathy Hochul, junto con el Departamento de Conservación Ambiental del estado de Nueva York (DEC), anunció la emisión de una alerta de sequía (drought watch) para 20 condados del Estado, tras consultar con el Grupo de Trabajo Estatal de Gestión de Sequías y agencias federales.
Hochul advirtió que, a pesar de algunas lluvias recientes, estas no han sido suficientes para revertir las condiciones secas observadas durante gran parte del verano.
“Para prevenir una escasez más grave en caso de que la situación empeore, podríamos ver restricciones locales de agua en Long Island, Adirondacks y la región de los Grandes Lagos”, afirmó la Gobernadora.
Una alerta de sequía es el primer nivel dentro del sistema estatal de cuatro niveles de asesoramiento: watch (alerta), warning (advertencia), emergency (emergencia) y disaster (desastre). En esta fase, no se imponen restricciones obligatorias.
Los 20 condados afectados son: Chautauqua, Clinton, Erie, Essex, Franklin, Genesee, Hamilton, Herkimer, Jefferson, Lewis, Monroe, Nassau, Niagara, Orleans, Oswego, St. Lawrence, Suffolk, Warren, Wayne y la parte norte del condado de Cayuga.
En Westchester actualmente no se encuentra bajo ninguna condición oficial de sequía según los datos más recientes del Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York (DEC).
La Ciudad de Nueva York y Westchester están en estado “Normal”, gracias a niveles adecuados de agua almacenada en los embalses que abastecen el área.
La comisionada del DEC, Amanda Lefton, resaltó que, aunque no hay medidas obligatorias, se incentiva a las personas en las zonas afectadas a conservar agua voluntariamente ante las condiciones secas persistentes. El DEC seguirá monitoreando la situación y colaborará con otras entidades para abordar tanto los impactos inmediatos como los efectos a largo plazo del cambio climático.
A pesar de que hasta ahora no se han reportado mayores problemas en el abastecimiento público de agua, los antecedentes de precipitaciones por debajo del promedio en los últimos tres meses, junto con caudales de arroyos bajos y niveles reducidos de aguas subterráneas, motivaron esta decisión preventiva.
Asimismo, se recomendó a los proveedores locales evaluar sus riesgos, fomentar prácticas de conservación voluntaria y gestionar sus recursos cuidadosamente.
El índice estatal de sequía, que sirve como base para estas alertas, evalúa variables como niveles de precipitación, caudales en arroyos, niveles en embalses y aguas subterráneas en las nueve regiones de sequía del estado.
Las mediciones recientes muestran que estos indicadores están por debajo de lo normal en gran parte de los condados afectados.
El DEC alentó a los neoyorquinos a adoptar prácticas individuales para cuidar el agua, tales como regar los jardines solo cuando sea necesario y en las primeras horas del día, reutilizar agua recolectada (de cisternas, deshumidificadores o aires acondicionados), arreglar fugas, lavar solo cargas completas, ducharse en menor tiempo y evitar lavar autos con frecuencia.
