HARTFORD.- Una familia recibirá 100 millones de dólares, tras un acuerdo que es el más grande en la historia de Connecticut.
Connecticut Trial Firm, LLC representó a Juan “Mikey” y Emily Cruz en su caso contra Philips Lighting North America Corp (ahora conocida como Signify North America).
El caso comenzó con un incidente de hace cinco años, donde un cubo de equipo de iluminación de mil 300 libras cayó encima de Juan Cruz durante su turno en la Locust Street Warehouse en Hartford, donde había trabajado durante 15 años.
El incidente dejó a Cruz con el abdomen aplastado, costillas fracturadas, paraplejía e incapacidad para caminar nuevamente.
De acuerdo con el informe, las lesiones que sufrió Cruz fueron catastróficas, incluyendo paraplejia, abdomen aplastado, espalda baja y fracturas de pelvis y costillas. La parálisis le ha quitado la sensibilidad a Cruz desde el ombligo para abajo.
Cruz, que ahora tiene 48 años, y su esposa Emily demandaron a Signify North America Corp., anteriormente conocida como Philips Lighting North America Corp, entre otros, por negligencia.
En lo que se cree que es el veredicto por lesiones personales más grande en la historia de Connecticut, los Cruz recibieron 100 millones de dólares, 90 millones para “Mikey” debido a sus lesiones y 10 millones para Emily, quien se había convertido en su cuidadora.
Emily López-Cruz, la esposa de “Mikey”, tuvo que asumir el papel de cuidadora las 24 horas.
“Este caso no fue simplemente por negligencia. Se trata de la vida de una familia que se ve trastornada por un evento catastrófico que le quitó la capacidad a un hombre para trabajar, funcionar en su día a día y jugar con sus nietos”, declaró el abogado Andrew Garza.
“La parte más irritante es que este accidente era 100% prevenible”, agregó.
Los demandantes argumentaron que el equipo no estaba debidamente almacenado cuando fue desalojado por otro trabajador y cayó sobre Cruz.
El caso fue decidido por un jurado de seis personas y el juez Stuart Rosen confirmó que la familia Cruz recibiría 100 millones de dólares.
“Este es un resultado que se merece está familia trabajadora. Sus vidas nunca volverán a ser las mismas, pero espero que este veredicto haga que tanto ´Mikey´ como Emily se sientan vistos y escuchados”, finalizó el abogado Ryan McKeen.
