33.5 F
New York
Tuesday, February 3, 2026

Estos son los estados de EEUU con más y menos delitos violentos

Connecticut y New Jersey se encuentran entre los estados con menos delitos violentos

Te puede interesar

- Publicidad -

STAMFORD.- El presidente Joe Biden quiere que se contrate y entrene a 100 mil policías en los próximos cinco años como parte de su plan para lograr un “Estados Unidos más seguro”

Pero ¿Cuál es la situación en Estados Unidos? Si se analiza la cantidad de delitos violentos, uno de los múltiples indicadores asociados a la inseguridad, no es posible dar una respuesta única que refleje con precisión lo que sucede en los 50 estados y la ciudad de Washington.

 

Washington DC y Maine, en la cima

La ciudad de Washington (Distrito de Columbia) es el territorio que tuvo mayor cantidad de delitos violentos cada 100 mil habitantes en 2020, según los datos disponibles más recientes del FBI.

Su tasa de delitos es casi 10 veces mayor a la del estado que tuvo una menor cantidad: Maine.

La categoría de delitos violentos incluye los homicidios, violaciones, robo y asalto agravado. Se trata de los crímenes que involucran el uso de la fuerza o las amenazas de uso de la fuerza, de acuerdo a la definición que utiliza el FBI.

En los Estados Unidos, la media de 2020 fue de 398.5 delitos por cada 100 mil habitantes, un aumento leve con respecto a 2019, cuando la cifra fue de 380.8.

En total, 23 estados y la ciudad de Washington se situaron en 2020 por encima de esa media.

En el caso de Washington la cifra fue de más del doble: se registraron 999.8 delitos cada 100 mil habitantes, es decir prácticamente un delito cada 100 habitantes.

A la ciudad de Washington le siguen los estados de Alaska, Nuevo México, Tennessee y Arkansas, según las estadísticas de la agencia de aplicación de la ley. Las diferencias con respecto a la capital estadounidense, no obstante, son significativas. En Alaska, por ejemplo, el registro de 2020 fue de 837.8 delitos cada 100 mil habitantes.

En el otro extremo de la tabla está Maine, donde la estadística indica que hubo 108.6 delitos cada 100 mil habitantes en el año en que se desató la pandemia de COVID-19.

El segundo estado con menor cantidad de delitos fue Nueva Hampshire (146.4 por cada 100 mil) y le siguen Vermont, Connecticut y Nueva Jersey.

 

¿Qué pasa en California, Texas y Florida?

California y Texas, los dos estados con mayor población de Estados Unidos, registraron 442 y 446.5 delitos por cada 100 mil habitantes en 2020, lo que los sitúa por encima de la media del país.

Florida, mientras tanto, se ubicó por debajo de la media con 383.6 delitos cada 100 mil habitantes. Está, en comparación con el resto del país, a mitad de tabla, en la posición 26 de un total de 51 territorios.

California y Texas quedan peor situados comparativamente, ocupando los puestos 35º y 36º de un total de 51 en el que el número uno corresponde al estado con menor cantidad de delitos y el 51 al que tiene una mayor cantidad.

En los tres estados las variaciones fueron menores en comparación con los registros de 2019.

 

¿Hay una tendencia clara de los delitos en Estados Unidos?

Un análisis de los datos del FBI de los 50 estados y la ciudad de Washington permite afirmar que en una amplia mayoría de los territorios relevados los delitos violentos aumentaron en 2020 en comparación a 2019.

Este es el caso de la ciudad de Washington y de 31 estados. En un total de 19 estados, mientras tanto, los delitos descendieron.

Incluso con las variaciones, los estados al tope y el fondo de la lista se mantienen si se analizan los datos de 2019.

 

Biden pone al control de armas como tema central para elecciones legislativas

Con un encendido discurso en el estado clave de Pensilvania, el presidente Joe Biden convirtió el control de armas y la financiación de la policía en temas centrales para las elecciones legislativas de noviembre, donde su partido se juega el control del Congreso.

Casi a gritos y levantando el dedo índice de su mano derecha para dar mayor énfasis a su palabras, el mandatario declaró ante un auditorio repleto de gente: “¡Estoy decidido a prohibir los rifles de asalto en este país! ¡Decidido!”.

Biden reiteró su respeto a la Segunda Enmienda de la Constitución que protege el derecho a portar armas y dijo que incluso tiene dos escopetas en su residencia; pero argumentó que no hay lugar en las calles ni los colegios de Estados Unidos para rifles diseñados para la guerra.

Por ello, pidió a los estadounidenses que voten en noviembre por aquellos candidatos que quieren prohibir los rifles de asalto, usados recientemente en las matanzas de Buffalo con 10 muertos, y Uvalde, donde 19 niños y 2 profesoras fueron asesinados.

Visiblemente enfadado, Biden habló sobre cómo algunos de los padres de Uvalde tuvieron que dar a las autoridades su propio ADN para que se pudiera identificar a sus hijos víctimas del tiroteo, ya que las balas del rifle AR-15 que usó el agresor desgarró sus pequeños cuerpos.

“¡ADN, para poder decir que ese es mi niño! ¿Qué es lo que nos pasa? No estoy bromeando, ¿Qué estamos haciendo?”, preguntó Biden al auditorio, en silencio.

Después de los tiroteos de Uvalde y Buffalo, demócratas y republicanos del Congreso llegaron a un acuerdo para aprobar una ley de mínimos que endureció algunos controles a las armas, pero el mandatario y buena parte de su partido quieren ir más lejos y que se prohíban los rifles de asalto.

Biden, que fue senador durante 36 años, jugó un papel central en la aprobación en 1994 de una ley que prohibía las armas de asalto, pero que expiró en 2004 sin que el Congreso la renovara.

El público, reunido en un auditorio de la universidad de Wilkes-Barre en Pensilvania, respondió con aplausos a las palabras de Biden sobre los rifles de asalto y también gritó entusiasmado cuando formuló sus propuestas para mejorar el trabajo de los cuerpos locales de Policía.

El mandatario dejó claro que está en contra de la idea que abanderó en 2020 el ala más progresista de su partido para quitar fondos a la Policía, en medio de una serie de protestas que hubo ese año por la muerte de afroamericanos como George Floyd a manos de policías blancos.

“Cuando se trata de seguridad en esta nación la respuesta no es quitar fondos a la Policía, es dárselos”, indicó el Presidente.

Reclamó, sin embargo, la necesidad de que los agentes establezcan lazos con las comunidades donde patrullan para que puedan establecerse relaciones de confianza con quienes intentan proteger, en vez de crear una sensación de agresividad que ha hecho que muchos los rechacen. (Servicios combinados).

 

- Publicidad -
- Publicidad -

Ultimas noticias

Verified by MonsterInsights