NEW HAVEN.- La nueva contralora estatal Natalie Braswell y los líderes del Comité Laboral de la Asamblea General lanzaron, el lunes pasado, un programa de ayuda de 34 millones de dólares para ayudar a los trabajadores esenciales afectados por el coronavirus.
El programa, que está aceptando solicitudes hasta el 20 de julio, cubre salarios perdidos, gastos médicos de bolsillo y costos de entierro relacionados con el COVID-19 e incurridos entre el 10 de marzo de 2020 y el 20 de julio de 2021.
“Los trabajadores de primera línea hicieron inmensos sacrificios para mantener el funcionamiento de nuestro Estado durante la pandemia”, expresó Braswell, quien se convirtió en la principal guardián fiscal del Estado, la semana pasada, cuando el contralor Kevin Lembo se jubiló debido a una enfermedad.
“Este programa de ayuda representa una oportunidad para devolver el favor, ofreciendo asistencia financiera crítica a los trabajadores que contrajeron el COVID-19”, agregó la funcionaria.
El programa está abierto a los trabajadores de hospitales, socorristas, trabajadores de supermercados, conductores de autobuses, empleados de correccionales y otras personas que no pudieron trabajar de forma remota y mantuvieron servicios vitales durante la pandemia.
Los detalles completos están disponibles en línea en la web www.ctessentialworkerrelief.org.
El esfuerzo de ayuda fue provocado por el aumento de casos en el programa de Compensación para Trabajadores del Estado, que rondaba los 200 mil durante lo peor de la pandemia, según la representante estatal Robyn Porter, demócrata de New Haven, y la senadora Julie Kushner, demócrata de Danbury, quien es copresidenta de la Comisión de Trabajo y Empleados Públicos.
Los legisladores acordaron usar 34 millones de dólares del superávit presupuestario del año fiscal pasado para lanzar el programa de ayuda.
Y aunque tanto Porter como Kushner dijeron que confían en que ayudará a miles de hogares, también dijeron que no puede aliviar todas las dificultades fiscales que el coronavirus provocó en estos hogares.
Los trabajadores esenciales pueden solicitar recuperar una parte de los salarios que perdieron.
Los beneficios también pueden cubrir los gastos médicos o de entierro de un trabajador esencial, u otro gasto del hogar de ese trabajador que contrajo el COVID-19.
Además, los beneficios se proporcionarán por orden de llegada, y tanto Porter como Kushner admitieron que los fondos del programa podrían agotarse antes de que todos los solicitantes elegibles reciban algún alivio.
Según los promotores, el beneficio para reemplazar los salarios perdidos tiene un tope de mil 446 dólares, que según Braswell refleja las ganancias semanales promedio en Connecticut.
El reemplazo de los gastos de entierro tiene un tope de 3 mil dólares por solicitante.
No hay requisitos de elegibilidad de ingresos. Pero los legisladores dijeron que esperan que los trabajadores esenciales bien pagados, como el cirujano de un hospital, no busquen ayuda a menos que se encuentren en dificultades financieras.
“Espero que las personas que realmente no lo necesitan no soliciten el programa”, dijo Porter.
El programa se concibió para ayudar a los hogares que luchan por pagar sus gastos médicos o satisfacer las necesidades básicas del hogar debido a la exposición al coronavirus, comentó Kushner.
“Realmente estamos mirando a las personas que no tienen estas protecciones. El programa está dirigido a los que en verdad fueron afectados por el COVID-19”, finalizaron Porter y Kushner.
