HARTFORD.- El gobernador Ned Lamont informó que no tiene planes de imponer nuevos mandatos sobre el uso de máscaras o mostrar evidencia de vacunación, en cambio, promueve la disponibilidad de una “tarjeta de salud digital” voluntaria que ofrezca prueba de vacunación.
“Lo que quiero hacer es conseguir esa tarjeta sanitaria digital y ponerla a disposición de todos los negocios, restaurantes y tiendas. Que tomen la decisión correcta en términos de permitir que las personas ingresen a sus instalaciones. No creo que necesitemos más mandatos que ese”, expresó Lamont.
Connecticut informó, el viernes pasado, 3 mil 280 nuevas infecciones de COVID-19 detectadas en 53 mil 948 pruebas, en relación con las 2 mil 679 infecciones encontradas en 41 mil 361 pruebas el día anterior.
La tasa de positividad fue ligeramente superior al 6% en ambos días.
Las hospitalizaciones por COVID-19 han aumentado rápidamente y luego mostraron algunos signos de estabilización en los últimos días.
“Lo estamos siguiendo con atención. Y, francamente, me sorprendió un poco que pasamos de 200 a 550, solo en las últimas semanas”, expresó el Gobernador.
Las hospitalizaciones por COVID-19 aumentaron a 585 el viernes pasado, muy por debajo de la capacidad de los hospitales y muy por debajo del pico de 2 mil en 2020.
“Así que tenemos una buena capacidad en nuestros hospitales y continúan manteniendo las cirugías electivas. Pero no debemos confiarnos, recordemos que hace un año y medio, tuvimos que retrasar algunas de esas cirugías electivas. Eso es lo que realmente quiero evitar”, declaró Lamont.
A nivel nacional, el promedio diario de infecciones, hospitalizaciones y muertes ha aumentado, respectivamente, en un 30%, 21% y 18% durante los últimos 14 días, según el seguimiento del New York Times.
El Gobernador ha exigido que los empleados estatales y los trabajadores en los centros de atención a largo plazo estén vacunados. Los empleados estatales pueden optar en cambio por pruebas semanales.
Ha ordenado el uso de máscaras en las escuelas. En otros lugares, no se requieren mascarillas para las personas vacunadas, aunque los lugares y los municipios pueden exigirlas.
“Creo que las ciudades son las que están tomando la iniciativa en su aplicación. Los dueños de las tiendas y los restaurantes son los que saben cómo hacer cumplir las pautas de salud y tienen la mejor manera de hacerlo. Les proporcionaré todas las herramientas que necesitan, una vez que tengamos la tarjeta digital disponible”, precisó Lamont.
El lunes pasado por la noche, Lamont aseguró a la Asociación de Restaurantes de Connecticut en su cena anual que no tenía planes de prohibir o restringir las comidas en interiores, como lo hizo en la primera oleada de infecciones antes de que las vacunas estuvieran disponibles.
