NEW HAVEN.- La política migratoria se ha convertido en uno de los principales puntos de enfrentamiento entre el gobernador demócrata Ned Lamont y su rival republicano, el senador estatal Ryan Fazio, en la contienda por la gobernación de Connecticut.
Ambos candidatos mantienen posiciones diferentes sobre el alcance de las operaciones del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) y la cooperación entre las autoridades estatales y federales, un tema que genera preocupación entre las comunidades inmigrantes.
Lamont defiende las restricciones estatales a la cooperación con ICE y sostiene que Connecticut debe proteger los derechos de sus residentes, especialmente en lugares sensibles como escuelas, hospitales, tribunales y lugares de culto.
El Gobernador ha respaldado leyes destinadas a limitar determinadas detenciones migratorias y exigir mayores garantías de responsabilidad a los agentes federales.
También ha criticado las operaciones que, según afirma, generan miedo entre las familias y afectan la asistencia de los estudiantes a las escuelas.
Por su parte, Fazio considera que las políticas actuales de Connecticut imponen restricciones excesivas a la colaboración con las autoridades federales.
El candidato republicano sostiene que los organismos estatales y locales deberían poder compartir información y cooperar con ICE en determinados casos, particularmente cuando se trata de personas condenadas por delitos graves.
Fazio también cuestiona la eficacia y la constitucionalidad de algunas de las medidas aprobadas por la administración de Lamont.
Las diferencias quedaron especialmente evidentes durante el primer debate televisado entre ambos candidatos, celebrado el 22 de octubre. Durante el encuentro, Fazio cuestionó la ley Trust Act de Connecticut y argumentó que determinadas restricciones pueden impedir la transferencia de personas con antecedentes criminales a las autoridades federales. Lamont rechazó sus críticas y defendió su gestión, afirmando que el estado coopera con las agencias federales en asuntos relacionados con delincuentes peligrosos.
La disputa también se ha trasladado a la campaña publicitaria. Lamont ha acusado a Fazio de apoyar una mayor presencia del ICE en espacios como escuelas y lugares de culto, mientras que el republicano ha calificado esas afirmaciones de engañosas. Fazio sostiene que su propuesta de revisar la Trust Act busca modificar las restricciones incorporadas en años recientes, no autorizar operaciones indiscriminadas.
La controversia refleja las diferencias sobre cómo equilibrar la aplicación de las leyes migratorias, la seguridad pública y la protección de los derechos civiles.
Con las elecciones generales previstas para el 3 de noviembre, la inmigración continúa ocupando un lugar central en el debate político de Connecticut.
Las posiciones de Lamont y Fazio podrían influir en la decisión de los votantes, especialmente entre quienes consideran prioritarios la seguridad pública, la rendición de cuentas de las autoridades y la protección de las familias inmigrantes.
El resultado electoral determinará qué enfoque tendrá el próximo gobierno estatal frente a la cooperación con el ICE y las políticas migratorias federales.
