HARTFORD.- La Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó por abrumadora mayoría un presupuesto bienal de 51 mil 100 millones de dólares, el martes pasado, que presenta un recorte de impuestos estatales de base amplia y aumenta drásticamente los fondos para los distritos escolares locales.
El paquete, que fue aprobado con una votación de 139-12 con un fuerte apoyo bipartidista, luego de un debate de casi tres horas que comenzó el lunes pasado por la noche, se dirigió al Senado estatal, que también aprobó el presupuesto antes de que terminara la sesión legislativa regular de 2023.
El plan de dos años gasta más en educación superior y servicios sociales.
Pero las opiniones estaban divididas sobre si eso sería suficiente para evitar despidos y recortes de servicios en cualquiera de los campos o si sería suficiente para poner fin a una huelga en curso en los hogares grupales para discapacitados.
El presupuesto asigna 25 mil 100 millones de dólares para el año fiscal que comienza el 1º de julio y 26 mil millones en 2024-2025, por debajo del límite de gastos de cada año.
No mueve cientos de millones de dólares en ingresos fiscales fuera del sistema de topes, como intentaron hacer los demócratas mayoritarios en la legislatura antes de que el gobernador Ned Lamont y los legisladores republicanos los bloquearan. Pero lleva cientos de millones de dólares del superávit proyectado de 2.95 mil millones de dólares de este año fiscal al primer año del nuevo bienio.
Debido a que esos dólares excedentes técnicamente se apropiaron este año fiscal, no contarán contra el tope de gastos en el próximo bienio.
El plan también dirige a Lamont a encontrar más de 316 millones de dólares en ahorros una vez que el presupuesto entre en vigencia.
Tradicionalmente, los gobernadores han cumplido con estas directivas al limitar la contratación, una perspectiva que probablemente despierte la oposición de los sindicatos y de otros que sostienen que las agencias estatales ya tienen una gran escasez de personal.
“Este presupuesto generará el mayor recorte de impuestos sobre la renta personal en la historia del Estado”, declaró Lamont, cuya administración negoció el plan de dos años con los líderes legislativos.
“Este no es un recorte de impuestos temporal, está diseñado para ser sostenible en los años venideros. Al comienzo de la sesión legislativa, prometí que este presupuesto generaría crecimiento y oportunidades para todo Connecticut, y este acuerdo hace precisamente eso”, agregó el Gobernador.
“Creemos que hay muchas cosas buenas ahí”, comentó el presidente de la Cámara de Representantes, Matt Ritter (D-Hartford), sobre el presupuesto general, que los negociadores de la legislatura y la administración de Lamont terminaron de elaborar el pasado fin de semana.
Pero agregó rápidamente que eso habría obligado a un esfuerzo mucho mayor para sortear el límite de gastos y elogió a los demócratas por comprometerse en este tema para garantizar el apoyo de Lamont, otros demócratas fiscalmente moderados y el Partido Republicano.
“Somos muy afortunados de tener un caucus que es tan maduro, responsable con respecto a la gobernanza y que no está dispuesto a simplemente decir: ‘si no me das lo único que quiero, me iré’”, comentó Ritter.
El presupuesto específicamente reduciría las dos tasas marginales más bajas del impuesto sobre la renta.
La tasa del 3% impuesta sobre los primeros 10 mil dólares ganados por solteros y los primeros 20 mil por parejas bajaría al 2%.
La tasa del 5% impuesta sobre los próximos 40 mil dólares ganados por solteros y los próximos 80 mil por parejas bajaría al 4.5%.
Pero ese alivio está dirigido principalmente a la clase media de Connecticut.
El presupuesto comenzaría a eliminar gradualmente el recorte de impuestos para los solteros que ganan más de 105 mil dólares por año y para las parejas que superan los 210 mil dólares.
Se espera que los cambios en las tasas ahorren a muchos hogares de clase media de 300 a 500 dólares por año en el año fiscal 2024, cuyas declaraciones se presentan en la primavera de 2025.
