HARTFORD.- La legislatura de Connecticut no tomará una medida en esta sesión que limitaría los aumentos de alquiler al 4 por ciento más el índice de precios al consumidor.
La semana pasada, el Comité de Vivienda se negó a promover el proyecto de ley y, en cambio, aprobó una medida que creará grupos de trabajo para estudiar la estabilización de alquileres y su efecto.
“Necesitamos realmente profundizar en esto para asegurarnos de que estamos haciendo algo que sea justo y equitativo en ambos lados”, manifestó la copresidenta del Comité de Vivienda, la senadora Marilyn Moore (D-Bridgeport).
La medida se produce después de las audiencias que atrajeron a cientos de residentes de Connecticut que dijeron que no pueden seguir el ritmo de los alquileres que, en algunos casos, aumentaron un 20 por ciento año tras año.
Un total de 31 estados, incluidos Connecticut y Massachusetts, prohíben que los municipios aprueben sus propias leyes de control de alquileres.
El Ayuntamiento de Boston, Massachussets, presentó la semana pasada un plan de estabilización de alquileres que vincula los aumentos de alquileres a la inflación, con un tope del 10 por ciento.
Ese plan tiene varias exenciones, incluidos pequeños propietarios y edificios que tienen menos de 15 años.
Aun así, esa medida debe ser aprobada por la Cámara de Representantes de Massachusetts para que entre en vigencia.
Los defensores del proyecto de ley de Connecticut expresaron su frustración porque el plan se estancó en el comité.
Cap the Rent, el grupo que impulsó el proyecto de ley lamentó que “la decisión de no sacar adelante la HB 6588 del Comité de Vivienda deja a nuestras comunidades en una crisis que seguirá profundizándose. Es difícil encontrar un rincón de este Estado que no se vea afectado por alquileres inflados, desalojos sin motivo y malas condiciones de vivienda”.
La oposición al plan provino de los propietarios que dijeron que el plan les pasaría la carga de la inflación y otros costos crecientes que están por encima del tope. También argumentaron que el plan podría crear un desincentivo para que los propietarios inviertan en sus propiedades o amplíen la cantidad de unidades que tienen.
