Buscan conectar a familias con niños pequeños con viviendas asequibles

Te puede interesar

- Publicidad -

NEW HAVEN.- Está creciendo un programa pionero en la nación que conecta a las familias con niños pequeños con viviendas asequibles en Connecticut.

El programa Head Start on Housing está administrando 35 cupones de vivienda adicionales financiados por el Estado para las familias de bajos ingresos inscritas en Head Start, un programa preescolar financiado por el gobierno federal que promueve la preparación escolar para niños de hasta 5 años.

“Este programa ha sido un milagro y me alegro de que finalmente hayamos tenido un final feliz. Me alegro de que finalmente hayamos logrado nuestro sueño”, manifestó Meaghan González, cuya familia fue una de las 20 en el Estado que pudo encontrar vivienda gracias al programa piloto.

González, madre de tres niños menores de 5 años, dijo que su familia estuvo entrando y saliendo de habitaciones de hotel durante los últimos cinco años hasta que LULAC Head Start en New Haven intervino.

Dos de sus hijos están inscritos en Head Start y dijo que el programa ha sido fundamental para ayudar a su familia a encontrar estabilidad dentro y fuera del salón de clases.

El Estado agregó el componente de vivienda al programa cuando vio un número creciente de familias con niños pequeños en riesgo de quedarse sin hogar.

“La vivienda estable es uno de los componentes más importantes del desarrollo y el bienestar de un niño, y al expandir este programa piloto utilizando vales de vivienda federales, podremos conectar a más familias jóvenes con un lugar al que puedan llamar hogar”, indicó el gobernador Ned Lamont.

El programa ayuda a las familias con un promedio de 12 mil dólares al año para vivienda. Es posible gracias a la colaboración interinstitucional entre el Departamento de Vivienda del Estado y la Oficina de la Primera Infancia.

“Tenemos a los niños en un lugar seguro para que puedan ir a la escuela, para que puedan actuar y para que no se atrasen”, comentó la comisionada de Vivienda, Seila Mosquera-Bruno.

Ella dijo que el programa tiene un lugar especial en su corazón. Ella también tuvo que esperar meses en una lista de espera para encontrar una vivienda subsidiada mientras trabajaba en dos trabajos y tenía una hija que criar.

“Recibí una llamada, que digo que es un milagro, califiqué para uno de los apartamentos subsidiados que podía pagar”, relató Mosquera-Bruno.

González ahora sabe lo que es recibir esa llamada. Un gerente del programa Head Start de LULAC estaba al otro lado de la línea para informarle que había sido aprobada.

“Me tiré al suelo y empecé a llorar. Nunca pensé que alguna vez sucedería”, precisó González.

Después de varios años de inestabilidad, dijo que ahora puede despertarse en su casa todas las mañanas, cocinar para sus hijos y simplemente disfrutar de la compañía de su familia sin preocupaciones. A sus hijos les llevará algún tiempo adaptarse, dijo, pero es todo lo que esperaba.

“Todavía me preguntan aquí y allá, ‘Mami, ¿Volvemos al hotel?’ y tengo que decirles, ‘No cariño, esta es nuestra casa. Mira, estas son nuestras llaves de nuestro lugar, esta es tu habitación, esta es tu cama. “Nada así volverá a suceder, gracias a todo el programa de vivienda”, finalizó González.

- Publicidad -
- Publicidad -

Ultimas noticias