Telemedicina, bendición para algunos e inaccesible para otros

El 24% de los adultos mayores hispanos no tienen acceso a internet en el hogar

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STAMFORD.- Cuando comenzó la pandemia, LaVita King de Bridgeport se preocupó por cómo continuaría viendo a su terapeuta de salud conductual y médico de atención primaria, en el Southwest Community Health Center.

Vive lo suficientemente cerca como para caminar hasta el centro de salud calificado por el gobierno federal, pero no se sentía cómoda al salir de su casa en esos primeros días, y mucho menos aventurarse en un consultorio médico.

Pero ha podido acceder a la atención a través de conversaciones telefónicas y de video.

“Para mí, ha sido un salvavidas, una bendición”, dijo King, de 69 años.

“De lo contrario, no habría podido hablar con mi terapeuta de salud conductual durante todo este tiempo. El hecho de que pudiera hablar con ella por teléfono todas las semanas, y luego descubrimos una manera de poder vernos en video, es solo una bendición”, agregó la paciente.

La telesalud ha ayudado a conectar a los pacientes con los proveedores durante el año pasado. Ha sido particularmente crucial para mantener a los pacientes de los centros de salud calificados a nivel federal (FQHC), muchos de los cuales son personas de color y tienen Medicaid, conectados a la atención médica durante la pandemia.

Pero si bien la telesalud ha traído algunos beneficios de atención médica y ha mantenido a los que ya reciben servicios conectados con sus proveedores, los informes nacionales de la Robert Wood Johnson Foundation y Health Affairs muestran que la tecnología ha hecho poco para llegar a nuevos pacientes, y aquellos con un dominio limitado del inglés tenían bajos tasas de uso de telesalud.

Una mayor proporción de hispanos y afroamericanos no tenía acceso a Internet en casa.

También hubo diferencias significativas por edad, con el 28% de los adultos mayores afroamericanos y el 24% de los adultos mayores hispanos sin acceso a internet en el hogar (en comparación con el 18% de todas las personas de la tercera edad de otras etnias), de acuerdo con el Health System Tracker.

Los FQHC son proveedores de atención médica comunitarios que reciben fondos federales para brindar servicios de atención primaria en áreas desatendidas.

Deben cumplir con un estricto conjunto de requisitos, incluida la prestación de atención en una escala móvil de tarifas basada en la capacidad de pago y operar bajo una junta directiva que incluye a los pacientes.

Según Ken Lalime, director ejecutivo de la Community Health Center Association of Connecticut, el 62% de los pacientes de los FQHC en Connecticut tiene Medicaid, el 10% tiene Medicare y el 15% no tienen seguro.

La mayoría, alrededor del 90%, tiene ingresos que duplican el nivel federal de pobreza y más de la mitad no habla inglés como primer idioma. Hay 17 FQHC en Connecticut.

Los FQHC vieron caer su número de visitas de pacientes tan pronto como golpeó la pandemia de COVID-19, de acuerdo con Lalime.

Los proveedores se preguntaban cómo llegarían a sus pacientes en riesgo y les brindarían la atención que necesitaban. La telesalud surgió rápidamente como la respuesta.

“El hecho de que tenga esa opción no significa que la gente la pueda usar. Lo que la mayoría de los datos muestran en todo el país es que telesalud hizo que el acceso estuviera más disponible para las personas que ya tenían acceso”, precisó Tekisha Dwan Everette, directora ce Health Equity Solutions

El 10 de marzo de 2020, el gobernador Ned Lamont emitió una orden ejecutiva que, entre otras cosas, permitió a Medicaid cubrir las visitas de telesalud.

El 10 de mayo de 2021, promulgó una ley que extiende esa disposición por otros dos años.

“La telesalud lo significó todo para las personas que tuvieron acceso a la atención durante la pandemia. Desde la perspectiva del cuidado de la salud, no poder ver a su médico fue un problema real. Que las aseguradoras, incluido Medicaid, pagaran por la telesalud fue enorme. Si algo bueno salió de la pandemia, este es uno de ellos”, comentó Jill Zorn, oficial de políticas de la Universal Health Care Foundation de Connecticut.

Cuando comenzaron los cierres de COVID-19, los FQHC en el Estado vieron caer las visitas de pacientes hasta en un 80%.

Una vez que el Estado permitió la telesalud, algunos centros realizaron hasta el 80% de sus visitas de esa manera, y durante el año pasado aproximadamente, alrededor del 50% de todas las visitas de FQHC han sido visitas de telesalud, indicó Lalime.

La cantidad de visitas de telesalud está comenzando a disminuir ahora, ya que los pacientes se sienten más cómodos programando visitas en persona, finalizó el experto.

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