NORWALK.- El programa de pruebas de emisiones en Connecticut, que ha estado inactivo durante casi tres semanas, se restablecerá a finales de mes.
Applus Technologies, el proveedor que brinda servicios de pruebas de emisiones para el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de Connecticut, informó que se anticipa que el programa de emisiones del Estado “tendrá el servicio completo restaurado” para el 30 de abril.
El 30 de marzo pasado, Applus Technologies detectó y detuvo un intento de ataque de malware en su sistema.
Como medida de precaución, todos los sistemas en ocho estados se apagaron de inmediato.
Los servicios en Connecticut se encontraban entre los interrumpidos.
“El equipo técnico de Applus está trabajando las 24 horas del día para resolver este problema con el fin de restaurar el programa a las operaciones completas. Actualmente, Applus no tiene conocimiento de ningún riesgo para los datos personales de los automovilistas en Connecticut. Sin embargo, por precaución, la compañía ha contratado a expertos en informática forense para que lo ayuden a analizar el ataque actual y determinar si la información personal de los automovilistas en Connecticut podría haberse visto comprometida”, declaró la agencia.
Se notificó a las agencias de aplicación de la ley que no multen a los conductores con emisiones vencidas durante la duración de la interrupción.
Los vehículos nuevos en Connecticut pueden registrarse sin la prueba de emisiones requerida por el momento, de acuerdo con los funcionarios del DMV.
Una vez que el sistema vuelva a estar en línea, los vehículos deberán cumplir con los estándares de cumplimiento de emisiones del Estado.
Los registros de vehículos se pueden renovar por correo o en línea con verificación de cumplimiento de emisiones después de que se restaure el sistema.
En Massachusetts, donde tiene su sede Applus, el Registro de Vehículos Motorizados (RMV) indicó, el sábado pasado, que las inspecciones se reanudaron en la mayoría de las estaciones de inspección en todo el Estado.
El RMV de Massachusetts estimó que aproximadamente 30 mil calcomanías de inspección de marzo y alrededor de 160 mil calcomanías de abril expiraron durante la interrupción.
“El software de emisiones de vehículos utilizado por las estaciones de Connecticut es complejo y diferente al utilizado en Massachusetts. Reconocemos los inconvenientes que esta interrupción del servicio ha causado a los automovilistas, a los concesionarios de automóviles nuevos y usados, y a la red de instalaciones de servicio automotriz de propiedad privada que realizan las inspecciones, así como al Departamento de Vehículos Motorizados (DMV). Si podemos restablecer el servicio con confianza cuanto antes, lo haremos”, finalizó la agencia.
