
La modificación de las pautas se realizó, el lunes pasado, en el sitio web de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), en www.cdc.gov
Por su parte, el gobernador Andrew Cuomo advirtió que Nueva York no seguirá las nuevas pautas federales sobre las pruebas de coronavirus e instó a otros estados a desafiar la guía más reciente de los CDC
Redacción EL SOL News
STAMFORD.- Las autoridades sanitarias de los Estados Unidos, que antes alentaban a las personas sin síntomas de COVID-19 a hacerse la prueba de contagio si habían estado en contacto con alguien infectado, ahora consideran innecesario realizarla, aunque no han ofrecido una explicación clara de este cambio de criterio.
La modificación de las pautas se realizó, el lunes pasado, en el sitio web de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), en www.cdc.gov.
El presidente Donald Trump ha manifestado en varias ocasiones que su país no debería realizar tantas pruebas de cribaje, al considerar que resultaban en una mala imagen del manejo de la pandemia de coronavirus por parte de los Estados Unidos.
Si bien es cierto que en el país se realizan muchas pruebas, también las cifras son muy altas porque la enfermedad está causando más estragos que en otros lugares, con más de 5.8 millones de casos confirmados y casi 180 mil muertes.
Antes, la página de los CDC decía: “Las pruebas se recomiendan en caso de contacto cercano con las personas infectadas por el SARS-CoV-2. Debido a los posibles contagios por personas asintomáticas o presintomáticas, es importante que los contactos de las personas con infección por SARS-CoV-2 sean rápidamente identificados y testeados”.
Sin embargo, desde el miércoles pasado se puede leer: “Si ha estado en contacto (a menos de 1.8 metros) con una persona infectada con COVID-19 durante al menos 15 minutos pero no muestra síntomas, no necesariamente necesita una prueba a menos que sea una persona vulnerable o que su médico, su Estado o sus funcionarios de salud pública locales lo recomienden”.
Brett Giroir, un alto funcionario del Departamento de Salud, declaró que las nuevas pautas son una “sólo acción de los CDC. Como siempre, las pautas recibieron la atención apropiada, consultoría e insumos de los expertos del grupo de trabajo (del coronavirus)”.
Giroir no explicó sobre qué nuevas pruebas habían conducido a la modificación de las pautas, pero dijo que los documentos habían sido vistos por otros altos funcionarios, incluido el doctor Anthony Fauci, quien dirige el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, y uno de los principales asesores médicos de la Casa Blanca para la respuesta a la pandemia.
Sin embargo, Fauci desmintió más tarde a Giroir.
“Estaba en el quirófano bajo anestesia general y no participé de ninguna discusión o deliberación sobre las nuevas recomendaciones de testeo”, señaló Fauci.
“Me inquietan las interpretaciones de estas recomendaciones y me preocupa que harán que la gente asuma incorrectamente que el contagio asintomático no es un gran asunto. De hecho, lo es”, agregó.
Los CDC habían afirmado en el pasado que entre el 40% y el 50% de las personas con COVID-19 eran asintomáticas y que la prueba era importante para contener el virus.
Algunos expertos reaccionaron con asombro ante el último cambio.
“Todavía no entiendo el cambio en las pautas de los CDC”, publicó el Twitter la doctora Leana Wen, profesora de la Universidad George Washington.
“Las personas expuestas al virus deben saber con certeza si es necesario hacerse la prueba o no, para proteger a sus familias y a la población. Uno no puede menos que preguntarse: ¿Este cambio se debe al hecho de que no tenemos suficientes pruebas?”.
El New York Times y la cadena CNN citaron a funcionarios que dijeron que los CDC habían cambiado sus directrices tras presiones de la presidencia.
“Estas nuevas pautas de los CDC son estupefactas”, señala gobernador Cuomo
Por su parte, el gobernador Andrew Cuomo expresó, el miércoles pasado, que Nueva York no seguirá las nuevas pautas federales sobre las pruebas de coronavirus e instó a otros estados a desafiar la guía más reciente de los CDC.
El Gobernador hizo este llamado después de que la agencia federal revisara, según él, en secretismo sus recomendaciones para minimizar la importancia de realizar las pruebas a los asintomáticos.
“Esto no es ciencia. Es política. Políticas peligrosas para la salud pública”, publicó en Twitter el funcionario.
Cuomo señaló que “la administración del presidente Donald Trump tiene una estrategia para el COVID-19 y es la negación al virus. Si no se toma la temperatura, no tiene fiebre. Si no se hacen las pruebas a las personas para detectar el COVID-19, hay menos casos. Ahora están obligando a los CDC a alinearse con esta estrategia sin sentido”, escribió Cuomo.
La guía anterior citaba “el potencial de transmisión asintomática y presintomática” como una razón por la cual las personas sin síntomas que estuvieron expuestas al virus deberían ser “identificadas y evaluadas con suma rapidez”.
Numerosos estudios han demostrado que las personas que no tienen síntomas aún pueden portar y propagar el virus, incluso unos días antes de que aparezcan los síntomas o si nunca los desarrollan, señaló el Gobernador.
“Es una vergüenza para los funcionarios de los CDC”, añadió Cuomo que mostró su indignación por las nuevas pautas de la agencia. .
La nueva guía aún recomienda realizar pruebas en personas vulnerables si se han acercado a 6 pies de distancia de alguien con una infección confirmada durante al menos 15 minutos.
“No vamos a seguir la guía de los CDC. Lo considero propaganda política. Se advertiría a las empresas privadas que no sigan las directrices de la agencia. Creo que es en absoluto indefendible a primera vista. Pienso que es contradictorio. Es con exactitud lo contrario de lo que han estado diciendo el CDC”, indicó Cuomo.
“Entonces, o los CDC son esquizofrénicos o están admitiendo errores en su primera posición o esto son solo dictados políticos”, se preguntó el funcionario.
El Gobernador también criticó a los CDC por no haber alertado a los estadounidenses sobre la amenaza del coronavirus antes de que llegara al país y comenzara a propagarse con rapidez.
“O le mintieron al pueblo estadounidense o son incompetentes, porque no rastrearon el virus en China. Los CDC lo pasaron por alto en absoluto o se les ordenó que no hablaran de ello. Esto solo evidencia, una vez más, el control político sobre lo que se supone que es una organización de salud pública”, criticó el funcionario.
Cuomo estimó que las recomendaciones de prueba se cambiaron “porque no quieren (en referencia al gobierno de Trump) publicidad de que existe un problema de COVID-19”.
“Se trata de la economía. Quiere que nos centremos en la economía. Esa es su estrategia de reelección. Por lo tanto, está usando los CDC como un dispositivo retórico de campaña”, señaló el Gobernador.
“Los cambios en las pautas no se deben a presiones políticas”, según Departamento de Salud y Servicios Humanos
El portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, Michael Caputo, argumentó que los cambios en las pautas de los CDC no se deben a presiones políticas de ningún tipo.
“El gobernador Cuomo no siguió la guía federal antes y luego procedió a sembrar el coronavirus en los hogares de ancianos de Nueva York”, refiriéndose a una política del estado de Nueva York que ordenaba a los hogares de ancianos aceptar pacientes con COVID-19 de los hospitales.
“Cuomo no debe entender que esta guía se ha actualizado para poner énfasis en realizar pruebas a individuos por razones clínicas y de salud pública, incluidas las pruebas de personas asintomáticas cuando lo indiquen los líderes de salud pública o los proveedores de atención médica”, precisó Caputo.
El subsecretario de Salud, el almirante Brett Giroir, quien lidera el esfuerzo de prueba de la administración Trump, negó que hubiera habido alguna intervención política o presión por parte del Gobierno.
“Este fue un producto elaborado por científicos y médicos que se debatió ampliamente en el grupo de trabajo y todos lo aprobaron”, argumentó Giroir.
El cambio de política provocó confusión y decepción entre algunos epidemiólogos y exfuncionarios de salud, incluido el doctor Tom Frieden, director de los CDC durante la presidencia de Barack Obama, quien también criticó el cambio.
El doctor Howard Zucker, comisionado de Salud del estado de Nueva York, calificó el cambio como “indefendible” y dijo que “no tiene absolutamente ningún sentido”.
