
NORWALK.- Una mujer de esta ciudad, de unos 80 años, es la cuarta persona en Connecticut en morir a causa del COVID-19.
El gobernador Ned Lamont confirmó que la mujer murió en el Hospital de Norwalk.
El funcionario ordenó que todos los negocios no esenciales deben cerrar a partir del lunes.
El alcalde de Norwalk, Harry Rilling, no reveló la identidad de la mujer, pero dijo que esta muerte muestra por qué las personas deben tomar el virus en serio.
“Es una situación muy triste. Nuestras condolencias a su familia. Esto es algo que debería ser un recordatorio para todos de que se trata de un virus muy, muy grave. Se propaga rápidamente, mucho más rápido de lo que hemos visto propagarse la gripe u otros virus. El evitar el contacto fisico y lavarse las manos con frecuencia es vital para detener la propagación. Esa es la única forma en que vamos a salir de esto lo más rápido posible”, declaró Rilling.
La muerte por coronavirus es la primera en Norwalk, que ahora tiene ocho casos confirmados y hay 122 en el condado de Fairfield.
Rilling informó que la Ciudad ha visto problemas con los residentes más jóvenes que no toman el virus en serio.
Advirtió que si los jóvenes continúan reuniéndose en los parques y campos de la ciudad, cerraría las instalaciones.
El jueves por la noche, las escuelas públicas de Norwalk anunciaron que permanecerán cerradas otras dos semanas más para alentar un distanciamiento social para evitar la propagación.
“Los jóvenes, algunos de los cuales estarán tomando esto a la ligera, no deberían congregarse en grupos grandes, jugar baloncesto o béisbol con otros. Cuanto más tarde lo hagan, mayores serán las posibilidades de que contraigan este virus y pongan en riesgo a otros, incluidos sus a padres y abuelos”, finalizó Rilling.
