
NEW HAVEN.- El porcentaje de niños de Connecticut que carecen de un seguro de salud aumentó en 2017, luego de tres años de caídas consecutivas.
Un nuevo informe, escrito por un investigador de la Universidad de Georgetown y publicado esta semana por la Connecticut Health Foundation, reveló que 24 mil niños carecen de seguro médico en Connecticut, un número que ha aumentado después de que los legisladores estatales ajustaron los requerimientos de la elegibilidad para Medicaid en 2016.
La investigación citada por el informe ha demostrado que la cobertura de salud para los niños se amortiza en el camino en forma de reducciones de hospitalizaciones y visitas a la sala de emergencia, y un mayor nivel educativo y niveles de empleo.
El programa de Medicaid de Connecticut, que cubre a más de 330 mil niños vulnerables y desfavorecidos, tiene una alta calificación en medidas de calidad, pero varios ajustes claves mejorarían los resultados de salud, el seguimiento de calidad y la eficiencia del programa, según el informe, escrito por Tricia Brooks, profesora asociada de investigación en el Georgetown’s McCourt School of Public Policy Center for Children and Families.
Una de las recomendaciones más importantes del informe destaca que Connecticut debe implementar una política de “elegibilidad continua” para su Medicaid and Children’s Health Insurance (CHIP) Program.
Una política de este tipo, que ha sido promulgada por aproximadamente dos docenas de otros estados, garantizaría que los niños no pierdan repentinamente la cobertura de Medicaid o CHIP, como en el caso de que el ingreso de un padre aumente o cambie de Estado. La elegibilidad continua cubriría a cualquier niño en tal escenario hasta la próxima renovación anual de sus padres.
“Si los niños de bajos ingresos pierden la cobertura y sus familias no pueden pagar las visitas al médico o surtir sus recetas incluso por un mes o dos, pueden enfermarse más y eventualmente requerir atención en la sala de emergencias o hospitalización”, declaró Brooks.
“Connecticut ya experimenta una tasa de uso de la sala de emergencias que se encuentra entre las más altas del país. La falta de elegibilidad continua de 12 meses puede contribuir a este pobre ranking”, agregó Brooks.
El programa “HUSKY A”, que cubre a la gran mayoría de los niños en el programa Medicaid de Connecticut, tuvo un costo anual promedio de 3 mil 600 a 4 mil 668 dólares por paciente entre septiembre de 2012 y diciembre de 2016, según los datos estatales analizados por Connecticut Mirror.
Mientras tanto, el informe también recomienda agilizar la administración de varios programas de Medicaid y CHIP y ampliar la cobertura de CHIP a más mujeres.
Este último movimiento tendría como objetivo reducir la tasa de mortalidad infantil en el Estado, que en 4.8 muertes por mil nacimientos es más baja que el promedio nacional, pero mucho más alta para los niños de raza negra e hispanos, y también para reducir la tasa de nacimientos de bajo peso en el Estado.
