HARTFORD.- La amenaza de la variante ómicron llegó rápidamente a Connecticut, lo que generó alarma sobre cuán contagiosa es la nueva cepa y lo que esto podría significar para la trayectoria de la pandemia de COVID-19 en medio de números ya altos.
Si bien se sabe poco sobre la variante, el gobernador Ned Lamont manifestó que cree que las personas de Connecticut están haciendo lo correcto y que no se necesitan nuevas restricciones de salud en este momento.
Pero dada la ubicación de Connecticut entre las principales áreas urbanas como Nueva York y Boston, Lamont dijo que está preocupado.
“Ningún estado es una isla y ningún país es una isla. La buena noticia es que el 95 por ciento de nuestra gente mayor de 12 años ha recibido alguna vacuna. Creo que estamos preparados y me gustaría pensar que no vamos a tener aumento de hospitalizaciones, en comparación con otros estados”, indicó el funcionario.
Un hombre del condado de Hartford de unos 60 años fue diagnosticado con el primer caso confirmado de la variante ómicron en Connecticut, informaron los funcionarios estatales de alto nivel el sábado pasado por la noche.
Todavía se sabe poco sobre ómicron, que se descubrió hace menos de un mes en Sudáfrica, aparte de que tiene un número amenazador de mutaciones: 34 en el spike gene (llamado “gen de la espiga” por su forma).
Los investigadores de todo el mundo están trabajando rápidamente para determinar qué características posee esta cepa.
La preocupación obvia entre los funcionarios de salud a nivel local, estatal y federal es si esta variante puede propagarse más rápidamente o evadir la inmunidad, para muchos conferida a través de la vacuna.
El hombre de 60 años identificado como el primer caso de ómicron en Connecticut parece no haber desarrollado síntomas graves, según los funcionarios estatales.
Primero descubrió que estaba enfermo a través de una prueba en el hogar y una prueba molecular de seguimiento confirmó que era positivo para COVID-19, agregaron las autoridades.
Pero parece haber quedado atrapado en una alarmante red de infecciones que se conectan con una anime convention (convención de anime) llevada a cabo en la ciudad de Nueva York, que llevó al segundo caso confirmado de ómicron en el país la semana pasada.
Según funcionarios estatales, el hombre del condado de Hartford contrajo el virus de una persona que asistió a la convención.
Funcionarios estatales dijeron que un miembro de la familia asistió a la conferencia y desarrolló síntomas el 21 de noviembre y luego dio positivo por COVID-19 el 23 de noviembre.
El evento, Anime NYC, tenía estrictos protocolos de COVID-19 para limitar la propagación del virus.
Según su sitio web, los asistentes debían mostrar una prueba de vacuna y se requerían máscaras faciales. Se implementaron medidas adicionales para detener la propagación de infecciones desde un mayor espacio y saneamiento a filtros de aire de alta calidad.
Sin embargo, un grupo de casos, varios confirmados como ómicron, se han relacionado con el evento, incluido el hombre del condado de Hartford.
Cuando se le preguntó al Gobernador si el hombre había recibido una vacuna de refuerzo, Lamont dijo que lo desconocía.
“No estoy seguro acerca de la vacuna de refuerzo. Sé que el paciente estaba inmunizado y tenía más de 60 años. Creo que a veces se pone demasiado énfasis en la infección, pienso que la buena noticia con la vacuna es que en este caso el paciente está en casa, descansando tranquilamente y sin necesidad de ir al hospital. Y esa es una de las cosas claves en las que sabemos que las vacunas son efectivas”, precisó Lamont.
Pero infecciones como esta, en las que una persona está completamente vacunada, han aumentado en los últimos meses, especialmente con la variante Delta, que es la cepa dominante en Connecticut.
Hasta la semana pasada, el Estado reportó más de 25 mil casos de los llamados avances, en los cuales un individuo contrae el COVID-19 después de estar completamente vacunado.
Por primera vez desde que el Estado comenzó a rastrear las cifras, al menos el 1 por ciento de las personas completamente vacunadas contrajeron el COVID-19.
Si bien la investigación ha demostrado que estos casos tienden a ser leves, un nuevo estudio de Yale muestra infecciones de avance más graves durante la fase de la variante Delta, cuando habían transcurrido meses desde que las personas estaban completamente vacunadas.
El estudio, publicado en The Lancet Microbe, realizó un seguimiento de los pacientes del Yale New Haven Hospital desde agosto hasta mediados de octubre y encontró que el 22 por ciento de esos pacientes, que estaban completamente vacunados, desarrollaron infecciones graves o críticas por COVID-19.
