STAMFORD.- Un abogado que representa a una organización sin fines de lucro, que lucha por los derechos de los padres y las familias de los estudiantes de la Universidad de Connecticut (UConn), está amenazando con una demanda si el centro educativo no levanta su requisito de vacunación contra el COVID-19.
El abogado Ryan McLane anunció la intención de emprender acciones legales contra la universidad si la política no se cambia esta semana, en una carta enviada al presidente saliente del centro educativo, Thomas Katsouleas, y al presidente interino, Andrew Agwunobi.
En la carta del 24 de junio, McLane dijo que representa a The Family Freedom Endeavour y a “docenas” de estudiantes de UConn y sus familias, así como a familias de estudiantes de otras escuelas en Nueva Inglaterra y el resto de los Estados Unidos.
Instó a la universidad a retirar su mandato de que todos los estudiantes se vacunen, citando la falta de aprobación de la U.S. Food and Drug Administration (FDA).
Las vacunas contra el COVID-19 en los Estados Unidos solo recibieron autorización de uso de emergencia a través de la FDA.
“No existe un interés imperioso en exigir que los estudiantes tomen la vacuna como requisito para la inscripción y la asistencia a clases”, indicó McLane en la carta.
Advirtió que, si la universidad no revoca el mandato de la vacuna para esta semana, los estudiantes y los padres se verán obligados “a litigar este tema para evitar el daño irreparable a sus derechos y potencialmente a su yo físico.
La portavoz de la universidad, Stephanie Reitz, declaró que la UConn realizó una encuesta y encontró que la “gran mayoría” estaba dispuesta a vacunarse.
“La encuesta de los estudiantes de UConn encontró que la gran mayoría dijo que están dispuestos y quieren recibir la vacuna, y apoyarían tal política. La política también reconoce que hay muchas razones por las que un estudiante podría no recibir la vacuna o no desearía hacerlo, y les brinda libertad para buscar exenciones”, agregó Reitz.
En lugar de exigir que los estudiantes se vacunen contra el coronavirus, McLane solicitó a la universidad que continuara con sus protocolos de precaución contra el COVID-19.
“Si la seguridad fuera la principal preocupación en el proceso de toma de decisiones, entonces la universidad continuaría permitiendo la continuación de sus protocolos de mitigación de COVID-19, como el distanciamiento social, uso de mascarillas, autoinforme y controles de temperatura. De hecho, si estos fueran métodos de prevención efectivos antes de la vacuna, todavía serían efectivos hoy”, señaló McLane en la carta.
La decisión de requerir que los estudiantes estén completamente vacunados contra el COVID-19 durante el semestre de otoño fue votada por la Junta de Síndicos de UConn a principios de junio.
