
BRIDGEPORT.- La población de mosquitos del Estado ha aumentado en un 60 por ciento en los últimos 20 años, según la Connecticut Agricultural Experiment Station (CAES).
En un estudio, publicado el 6 de noviembre pasado en la revista Scientific Reports, los investigadores de las estaciones analizaron los cambios anuales en la diversidad, abundancia y distribución de especies de mosquitos en 87 sitios de captura en todo el Estado.
No solo descubrieron que la abundancia de mosquitos aumentó en un 60 por ciento, sino que también descubrieron que ha habido numerosas introducciones de especies de mosquitos en el Estado durante los últimos 20 años.
Las especies que muestran un crecimiento poblacional en el Estado tenían algunas características similares, incluida la dependencia de cuerpos de agua permanentes (o semipermanentes) y una preferencia por la sangre de los mamíferos.
Los investigadores también encontraron indicios de que muchas especies de mosquitos se dirigen hacia el norte, posiblemente respondiendo a factores ambientales cambiantes.
“Los cambios en la tierra y el clima crean oportunidades únicas para que los insectos oportunistas, como los mosquitos, aprovechen los muchos hábitats que creamos para ellos”, explicó el doctor Joseph McMillan, coautor principal del estudio.
“A medida que los humanos continúan alterando el medio ambiente, los mosquitos están preparados para beneficiarse de estos cambios”, agregó el experto.
McMillan también es científico postdoctoral en la estación experimental agrícola.
La estación atrapa mosquitos en 87 municipios de Connecticut como parte del programa estatal de vigilancia de mosquitos.
Entre junio y octubre, los mosquitos se someten a pruebas de detección del virus del Nilo Occidental y otros virus transmitidos por tales insectos.
Este año, al menos 143 mosquitos dieron positivo al virus del Nilo Occidental y dos dieron positivo a la encefalitis equina del este.
También hubo al menos cuatro casos humanos de virus del Nilo Occidental en Connecticut este año.
“Este estudio muestra el valor de los datos de vigilancia a largo plazo. Muestra claramente que los mosquitos están aumentando en Connecticut y proporciona una línea de base para monitorear los cambios futuros de población y las expansiones del rango que se anticipan bajo el cambio climático”, finalizó el doctor Philip Armstrong, coautor del estudio y entomólogo médico de la estación experimental.
