NORWALK.- Una jueza de Connecticut está reconsiderando si los empleados individuales de Stew Leonard’s pueden ser considerados responsables personales en una demanda por homicidio culposo tras la muerte de la bailarina profesional Órla Baxendale.
Baxendale, de 25 años, falleció el 11 de enero de 2024 después de consumir una galleta Florentine mal etiquetada que contenía cacahuetes, a pesar de su severa alergia a estos frutos secos.
La demanda, presentada por la madre de Baxendale y coadministradora de su patrimonio, alega que 11 empleados de Stew Leonard’s recibieron un correo electrónico en julio de 2023 informando que la receta de las galletas había cambiado para incluir cacahuetes o maní.
Sin embargo, la etiqueta del producto nunca se actualizó para reflejar este riesgo alérgico.
En una audiencia reciente, la jueza Kimberly Massicotte expresó dudas sobre la posibilidad de responsabilizar personalmente a los empleados, a menos que sus acciones hayan excedido el ámbito de sus funciones laborales.
Los abogados de la familia argumentaron que los empleados ignoraron el aviso y continuaron vendiendo las galletas sin actualizar las etiquetas, lo que constituye una negligencia grave.
Stew Leonard’s ha reconocido su responsabilidad en el incidente. El presidente de la empresa, Stew Leonard Jr., admitió que la receta de las galletas fue modificada sin su conocimiento y que el cambio no fue comunicado adecuadamente.
La compañía retiró los productos afectados del mercado y ha implementado medidas para mejorar sus sistemas de etiquetado.
Cookies United LLC, el fabricante de las galletas, también está siendo demandado por su papel en la producción y distribución de los productos mal etiquetados.
La demanda alega que la empresa no notificó adecuadamente a Stew Leonard’s sobre el cambio en la receta.
La familia de Baxendale busca compensación económica por la pérdida de su ser querido y por los daños sufridos.
Además, la demanda incluye una solicitud de daños punitivos, argumentando que la conducta de los demandados fue intencional y con indiferencia hacia la seguridad pública.
Este caso ha atraído la atención tanto de las autoridades estatales como de la comunidad en general, destacando la importancia de un etiquetado preciso y la responsabilidad de las empresas en la protección de los consumidores con alergias alimentarias.
Se espera que la jueza Massicotte emita una decisión final sobre la responsabilidad de los empleados individuales en los próximos días.
El resultado de este caso podría sentar un precedente importante en la legislación sobre la responsabilidad empresarial y la seguridad alimentaria en Connecticut.
