HARTFORD.- Con la marihuana recreativa ahora legal en Connecticut, los funcionarios del Estado de Connecticut quieren mantener a los niños más pequeños a salvo de la ingestión accidental de marihuana comestible, como las gomitas.
En un evento celebrado en UConn Health, el senador federal Richard Blumenthal y el fiscal general del Estado, William Tong, y el Connecticut Poison Control Center, con sede en UConn Health, llamaron la atención sobre la importancia de que los padres sigan estrictamente las medidas de seguridad infantil cuando se trata del uso recreativo de la marihuana.
Los expertos en salud están más preocupados por los peligros para la población pediátrica de niños pequeños menores de 6 años, especialmente los niños pequeños.
Un estudio reciente mostró a nivel nacional que 1 de cada 5 niños que comen comestibles por accidente es hospitalizado. Esta asombrosa estadística muestra la gravedad potencial de este problema de seguridad infantil, aunque es un problema que es totalmente prevenible.
“Necesitamos asegurarnos de que estamos haciendo todo lo posible para proteger a nuestros niños”, declaró el doctor Bruce Liang, director ejecutivo interino de UConn Health.
“El Connecticut Poison Control Center tiene su sede en UConn Health y atiende a todo el Estado las 24 horas del día, los 7 días de la semana, es parte de la misión de servicio público que ofrece UConn Health. Debido a la legalización de la marihuana recreativa, esperamos un gran aumento en las llamadas a nuestro centro. Necesitamos hacer todo lo posible para evitar llamadas y garantizar que nuestros más pequeños estén seguros”, agregó Liang.
Si Connecticut sigue las tendencias de datos de otros estados posteriores a la legalización de la marihuana recreativa, el Connecticut Poison Control Center puede ver un aumento de más del mil 300 por ciento o un aumento de 10 veces en las llamadas relacionadas con la ingestión accidental de gomitas de marihuana.
“Tengan cuidado”, subrayó el senador federal Richard Blumenthal a los padres de todo el mundo.
“Ellos reciben llamadas día tras día”, dijo sobre el personal del Connecticut Poison Control Center en UConn Health.
“Si es posible ponga estos productos de cannabis fuera del alcance de los niños. No hay sustituto para la vigilancia de los padres, si el cannabis está al alcance de los pequeños es un peligro potencial”, agregó Blumenthal.
Por su parte el fiscal general del Estado, William Tong, estuvo de acuerdo con Blumenthal.
“Por favor, mantengan su cannabis recreativo fuera del alcance de los niños, estos riesgos son reales y es algo que se puede prevenir. Agradecemos a UConn Health por albergar y operar nuestro Connecticut Poison Control Center, las 24 horas del día, los 7 días de la semana, lo están haciendo muy bien”, añadió Tong.
La doctora Suzanne Doyon es directora médica del Connecticut Poison Control Center y es médica de medicina de emergencia en el Hospital UConn John Dempsey.
“Mi mensaje clave es que las intoxicaciones por marihuana se pueden prevenir. La forma de prevenirlos es mantenerlo alejado de las manos pequeñas”, indicó Doyon.
La doctora Jody Terranova, pediatra de la Facultad de Medicina de UConn precisó que “en nombre de los pediatras de todo el Estado, nos complace que el Connecticut Poison Control Center esté aquí en UConn. Se requiere de todos nosotros para mantener seguros a los niños”.
Terranova pronto dejará UConn Health para convertirse en Comisionada Adjunta del Departamento de Salud Pública del estado de Connecticut. También se desempeña como presidenta del CT Chapter of the American Academy of Pediatrics.
“Con la legalización de la marihuana recreativa, estamos pidiendo a todos que se aseguren de que estos productos no dañen a los niños. Insistimos que hay que mantenerlos fuera de la vista y fuera del alcance de los menores”, precisó Terranova.
Juntos, Doyon y Terranova aconsejan a los padres que guarden el número de teléfono del Connecticut Poison Control Center en sus teléfonos: 1-800-222-1212 e instaron a los padres a que nunca teman llamar para que su hijo pueda recibir la atención médica adecuada.
Según Doyon, si los niños pequeños ingieren comestibles de marihuana, los padres deben estar atentos a estas posibles señales de advertencia:
* Somnolencia y letargo
* Disminución progresiva de la capacidad de respuesta
*Falta de respuesta
* Náuseas y vómitos
Si su hijo ingiere un comestible de marihuana, deben llamar de inmediato al Connecticut Poison Control Center al 1-800-222-1212, finalizaron las autoridades.
