NEW HAVEN.- El gobernador Ned Lamont anunció esta semana la aprobación de una iniciativa histórica que garantiza desayuno escolar gratuito para todos los estudiantes públicos de K-12 en todo el Estado, como parte del paquete presupuestario del año fiscal 2027 aprobado por la Asamblea General.
La medida, que fue objeto de intensos debates legislativos, marca un paso significativo en las políticas de nutrición infantil y equidad educativa en Connecticut.
La nueva política elimina el costo de los desayunos escolares para aproximadamente 164,000 estudiantes y amplía la ayuda al eliminar los cargos por almuerzos a precio reducido, beneficiando a miles más que anteriormente calificaban solo para comidas subvencionadas.
Lamont destacó que garantizar un desayuno saludable al inicio del día escolar es esencial para el rendimiento académico y el bienestar general de los niños.
En su discurso de apoyo, señaló que demasiados estudiantes enfrentaban días escolares con hambre o sin acceso confiable a una comida nutritiva, lo que afectaba su capacidad para concentrarse y aprender.
La implementación de este programa fue respaldada por defensores de la educación y líderes comunitarios, quienes subrayaron que el acceso universal a un desayuno escolar no solo elimina la estigmatización que puede surgir cuando solo algunos estudiantes reciben comidas gratuitas, sino que también ayuda a reducir las barreras para familias de bajos ingresos.
Aunque la medida recibió amplio apoyo, algunos legisladores expresaron preocupaciones sobre el costo y la sostenibilidad del programa a largo plazo.
A pesar de ello, la mayoría de los miembros de la Asamblea General votaron a favor, argumentando que el beneficio para el desarrollo y la salud de los estudiantes supera los costos iniciales.
Con esta implementación, Connecticut se une a un número creciente de estados que promueven programas de alimentación escolar universales, reconociendo tanto la importancia nutricional como el impacto positivo en la participación y el rendimiento académico de los estudiantes.
La administración estatal continuará supervisando y ajustando el programa para maximizar su efectividad en los próximos años.
