STAMFORD.- La Junta de Representantes de Stamford aprobó por unanimidad una nueva ordenanza que exige a los establecimientos con servicio para consumir en el lugar, así como a los supermercados, usar principalmente vajilla reutilizable, con la única excepción de las servilletas. La medida también prohíbe el uso de envases forrados en plástico y plásticos de color negro.
En cuanto a los pedidos para llevar, estos deben emplear envases biodegradables, prohíbiendo el uso de envases forrados en plástico.
No obstante, se permite el uso de recipientes plásticos únicamente para líquidos, como sopas, siempre que tengan los códigos de resina #1, #2 o #5.
Los accesorios como pajillas y agitadores solo se pueden ofrecer bajo pedido o mediante estaciones de autoservicio, y deben ser biodegradables y sin sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS).
Los pedidos de comida para llevar no podrán incluir plásticos automáticamente.
Algunas voces expresaron preocupación por el impacto económico en los pequeños negocios.
La representante Bonnie Kim Campbell solicitó que se contemplen subsidios que faciliten la transición hacia la vajilla reutilizable, ya que el costo inicial y la logística podrían ser difíciles de asumir.
En contraposición, la representante Karen Camporeale defendió que la iniciativa, a largo plazo, reducirá los costos de disposición de residuos y beneficiará tanto al sector empresarial como a los contribuyentes, al disminuir el volumen de basura no reciclable.
La ordenanza entrará en vigor nueve meses después de la firma de la alcaldesa Caroline Simmons.
Se contempla un período de gracia de hasta 10 años para las escuelas públicas de Stamford, mientras que otros establecimientos deberán adaptarse en ese plazo más corto
En caso de incumplimiento, la primera infracción recibirá una notificación por escrito, mientras que las siguientes conllevarán una multa de 250 dólares diarios, los cuales serán destinados a un fondo destinado a impulsar iniciativas de sostenibilidad y garantizar el cumplimiento de la norma.
En resumen, según las autoridades, esta ordenanza representa un paso significativo hacia una Stamford más sostenible al fomentar el uso de materiales reutilizables y biodegradables, reducir los desechos plásticos y promover prácticas responsables entre los comercios locales, mientras se busca un equilibrio económico mediante plazos flexibles y fondos de apoyo.
