HARTFORD.- El Fiscal General William Tong demandó a cuatro comerciantes de armas de fuego de fuera del Estado, que venden y anuncian piezas ilegales y no rastreables de “armas fantasma” en Connecticut.
El 1º de octubre de 2019, Connecticut prohibió la venta y recepción de componentes no terminados de armazones y receptores inferiores de armas que carecen de números de serie o identificación única, que se utilizan para construir armas fantasma.
A pesar de eso, los acusados Indie Guns de Florida, Steel Fox Firearms de Florida, Hell Fire Armory de Carolina del Norte y AR Industries de Utah vendieron y enviaron cada uno armas fantasma ilegales a un investigador encubierto de la Oficina del Fiscal General, señalaron las autoridades.
Los cuatro comerciantes de armas de fuego anuncian y venden una variedad de armas de fuego y componentes, incluidos componentes de armas fantasma que permiten a los consumidores ensamblar fácilmente pistolas, rifles automáticos estilo AR-15 totalmente funcionales y otras armas ilegales imposibles de rastrear. Estos componentes se envían sin número de serie directamente a los consumidores, eludiendo a los distribuidores de armas de fuego con licencia federal y los controles de antecedentes.
Los acusados envían piezas de armas fantasma ilegales directamente a los consumidores sin confirmar si éstos tienen licencia para poseer un arma de fuego, de acuerdo con el informe.
Aunque los sitios web de AR Industries y Steel Fox afirmaban que no enviarían kits de armas fantasma AR-15 80% Lower Receiver a Connecticut, ambas empresas enviaron de todos modos armas fantasma ilegales a una dirección de Connecticut, indicó Tong.
Indie Guns y Hell Fire no incluían ninguna advertencia, aviso o descargo de responsabilidad.
Al vender productos que están expresamente prohibidos por la ley de Connecticut, la demanda acusa a cada empresa de publicidad, marketing y ventas desleales y engañosas, en violación de la Connecticut Unfair Trade Practices Act.
“Las armas fantasma son una amenaza imposible de rastrear que existe por una razón: eludir la aplicación de la ley y el registro. Son una amenaza para la seguridad pública y son ilegales en Connecticut. Si envían armas fantasma a Connecticut, les encontraremos, les detendremos y les haremos rendir cuentas”, declaró el Fiscal General Tong.
“Indie Guns, Steel Fox Firearms, Hell Fire Armory y AR Industries sabían que sus armas fantasma eran ilegales en Connecticut y las enviaron a Connecticut de todos modos. No dejaremos que se salgan con la suya”, agregó el funcionario.
Por su parte, la Comisaria del Departamento de Protección de los Consumidores, Michelle Seagull, comentó que “la misión del Departamento de Protección del Consumidor es proteger la salud y la seguridad públicas. Es difícil imaginar una amenaza más directa a la seguridad pública que el envío de armas fantasma ilegales al Estado. Estamos deseando apoyar al Fiscal General en sus esfuerzos por tomar medidas decisivas contra esta actividad”.
La fiscal general adjunta Rebecca Quinn, la Investigadora jurídica Caylee Ribeiro y el fiscal general adjunto Mike Wertheimer, jefe de la Sección de Protección de los Consumidores, están ayudando al Fiscal General en este asunto, finalizaron las autoridades.
