STAMFORD.- Una nueva ola de preocupación se ha extendido por todo los Estados Unidos por las píldoras, polvos y bloques multicolores de “fentanilo arcoíris”, que se parecen a caramelos o tizas en las aceras, que se venden y usan en varios estados y que potencialmente presentan una amenaza para los jóvenes.
Los padres de los menores, sin embargo, no deberían entrar demasiado en pánico, por ahora. El surgimiento de este nuevo producto es una pequeña parte de la actual crisis de opiáceos.
El “fentanilo arcoíris” viene en colores brillantes y se puede usar en forma de píldoras o polvo que contienen fentanilo ilícito, un poderoso opioide sintético, lo que los hace extremadamente adictivos y potencialmente mortales si alguien sufre una sobredosis mientras trata de lograr un subidón de las drogas.
Este fentanilo multicolor puede atraer a los jóvenes o engañarlos para que piensen que es seguro, pero los expertos dicen que el fentanilo ilícito se ha estado escondiendo en lo que parecen ser otros productos durante mucho tiempo, y el fentanilo es fentanilo: todo es peligroso, arcoíris o no.
“Las píldoras de fentanilo de colores han existido durante algunos años. Por lo general, han sido píldoras azules con la etiqueta ‘M30’ para falsificar la oxicodona, que es un opioide mucho más débil”, explicó Joseph Palamar, profesor asociado en el Departamento de Salud de la Población de NYU Langone Health, que ha estudiado las tendencias del fentanilo ilícito.
“Creo que la gran diferencia que preocupa a la gente es con respecto a la ingestión accidental. A la gente le preocupa que sus hijos tomen una de estas pastillas pensando que es otra droga o incluso pensando que es una especie de dulce”, indicó Palamar.
“No creo que el color de las pastillas aumente mucho el peligro para las personas que no usan fentanilo, pero siempre existe la posibilidad de que alguien que usa fentanilo deje sus pastillas al alcance de los niños”, agregó el experto.
“Debemos tener en cuenta que estas píldoras cuestan dinero, por lo que la gente no las tirará al suelo para que los menores las encuentren. No creo que la gente las regale como dulces de Halloween”, agregó.
Donde se originó la advertencia de “fentanilo arcoíris”
La U.S. Drug Enforcement Administration (DEA) emitió una advertencia en agosto pasado informando al público sobre esta “tendencia emergente alarmante” de “fentanilo de colores disponible en todo Estados Unidos”.
En ese momento, la agencia dijo que ella y sus socios encargados de hacer cumplir la ley incautaron el fentanilo de colores brillantes y las píldoras de fentanilo en 18 estados. El fentanilo sigue siendo la amenaza de drogas más letal que enfrenta la nación, según la DEA.
Pero la agencia no especificó en su anuncio si el fentanilo arcoíris había provocado sobredosis o muertes entre los jóvenes.
“El fentanilo arcoíris (píldoras y polvo de fentanilo que vienen en una variedad de colores, formas y tamaños brillantes) es un esfuerzo deliberado de los traficantes de drogas para generar adicción entre los menores y adultos jóvenes”, dijo la administradora de la DEA, Anne Milgram, en el anuncio de agosto.
Desde entonces, algunos colegios y universidades advierten a los estudiantes sobre la presencia y los peligros del fentanilo arcoíris, y el Departamento de Salud Pública de California ha alertado a los administradores de las escuelas K-12 en el Estado acerca de que el fentanilo arcoíris es “una nueva tendencia”.
En el Children’s Hospital Colorado en Aurora, los médicos han observado más exposiciones al fentanilo entre niños pequeños y adolescentes, manifestó el doctor Sam Wang, toxicólogo pediátrico del hospital.
Si bien él y sus colegas están al tanto de las advertencias sobre el fentanilo arcoíris, no ha escuchado que ningún paciente o padre lo mencione.
Después de todo, la conclusión, dijo, es que el fentanilo es fentanilo, ya sea que se presente en forma de píldoras con los colores del arcoíris o simplemente como un polvo blanco.
“Simplemente está saliendo en una forma diferente para ser potencialmente más atractivo, más entre comillas ‘divertido’ de usar porque parece potencialmente divertido de tomar”, señaló Wang, profesor asociado de pediatría en el campus médico Anschutz de la Universidad de Colorado.
Y cuando los jóvenes usan drogas ilícitas, a veces no saben lo que realmente contienen o cuán peligrosas pueden ser esas sustancias.
Cuando se trata del fentanilo arcoíris, “el fentanilo en sí será el mismo problema que el fentanilo farmacéutico falsificado. No sabemos cuánto contiene; puede variar. No sabemos el tipo de fentanilo”, dijo Wang. “Y esas preocupaciones se transmiten, aún, a este producto. Ahora parece que tiene un peligro potencial para los niños pequeños y, además, será más atractivo para que la gente lo use y tendrá consecuencias”.
Incautan en menos de cuatro meses más de diez millones de pastillas
A mediados de septiembre, una joven de 15 años murió en un baño de su instituto en Hollywood por una sobredosis de fentanilo.
Otras tres estudiantes de la misma escuela fueron ingresadas en un hospital después de ingerir pastillas compradas en un parque cercano a la escuela.
Al menos siete adolescentes de entre 15 y 17 años han sufrido sobredosis por este potente opiáceo sintético en las últimas semanas en Los Ángeles.
La droga, que mató a más de 70 mil 600 estadounidenses el año pasado, sigue penetrando en la sociedad de los Estados Unidos y dejando un reguero de daños. La administración del presidente Biden y la DEA, la agencia antinarcóticos, han elevado la alarma en las últimas semanas ante el incremento de casos y en especial ante la proliferación del fentanilo arcoíris, que se vende en varios colores para atraer a los más jóvenes.
A finales de agosto, agentes de la oficina del sheriff del condado de Maricopa, en el estado de Arizona, detuvieron a dos mujeres, de 26 y 19 años, que cargaban 850 mil píldoras de fentanilo en dos maletas y tenían Phoenix como destino.
La detención se hizo en el pueblo de Gila Bend, una localidad a 130 kilómetros de la frontera con México.
Un fiscal del Condado dijo entonces que esta droga se está vendiendo con colores “similares a los de los dulces”, una estrategia de los narcotraficantes para enganchar a los más jóvenes.
Merrick Garland, el fiscal general de los Estados Unidos, ha responsabilizado a los cárteles mexicanos de esta crisis. En una reunión junto a la jefa de la DEA, Anne Milgram, las autoridades han informado que han investigado 390 casos vinculados con la droga desde finales de mayo y principios de septiembre.
De estos, 51 se tratan de sobredosis. Un total de 35 de estas pueden vincularse directamente con cargamentos introducidos ilegalmente por el Cartel Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa, las dos organizaciones criminales más grandes de México.
Garland y Miligram recorrieron esta semana una exposición que se ha hecho en los pasillos de la DEA que muestran el impacto que ha dejado el opiáceo en los Estados Unidos.
Las paredes de la poderosa agencia que trata de desmantelar las operaciones de los cárteles se adornaron con decenas de fotografías de los ciudadanos que han muerto recientemente a consecuencia del fentanilo. Desde cadetes militares, pasando por cantantes de country como Luke Bell y hasta el hijo del escritor Paul Auster, Daniel.
Las sobredosis son la principal causa de muertes entre los estadounidenses entre 18 y 45 años.
El fentanilo es de 50 a 100 veces más potente que la morfina y, por lo general, se receta en forma de parches para la piel o pastillas. Pero los casos más recientes de daño, sobredosis y muerte relacionados con el fentanilo en los Estados Unidos están relacionados con el fentanilo fabricado ilegalmente, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC). (Servicios combinados).
