NORWALK.- Primero fue el sarampión, luego vino el COVID-19, después la viruela del mono y ahora la polio.
La enfermedad infecciosa que fue erradicada en gran medida durante décadas ahora ha vuelto a aparecer en la ciudad de Nueva York.
Los funcionarios de salud de Connecticut están haciendo sonar la alarma después de que una persona dio positivo por polio. Dicen que puede ser solo la punta del iceberg.
Cada día alrededor de 100 mil personas viajan entre Connecticut y la Ciudad de Nueva York. Muchos de ellos viajan en tren.
Los médicos dicen que así es como la poliomielitis llegaría probablemente a Connecticut. Es decir, si no está ya aquí.
“La polio se propaga muy rápido y de manera muy silenciosa”, explicó el doctor, Howard Forman, experto en enfermedades infecciosas de la Yale School of Medicine.
Por cada persona paralizada por la poliomielitis, unas 100 más pueden estar infectadas y ni siquiera saberlo.
Forman indicó que alrededor del 75% de las personas no desarrollarán ningún síntoma.
“La polio se propagará en comunidades que no están vacunadas. Connecticut es bastante bueno en promedio, pero no excelente”, agregó el experto.
La enfermedad erradicada hace mucho tiempo que paralizó al presidente Franklin Delano Roosevelt ha resurgido.
Algunos legisladores estatales están señalando con el dedo directamente a los no vacunados. “No deberíamos estar hablando de la polio en el año 2022”, comentó el líder de la mayoría en el Senado estatal, Bob Duff.
La vacuna contra la poliomielitis es un requisito para asistir a la escuela pública en Connecticut y hace poco más de un año, los legisladores estatales, al ver un aumento en los casos de sarampión, tomaron medidas para eliminar lo que algunos dicen que era una exención religiosa abusada.
“Los antivacunas estaban explotando las exenciones no médicas en Connecticut y, por lo tanto, vimos que las tasas de vacunación bajaban”, expresó el senador Duff.
“Tenemos una minoría pequeña pero ruidosa de antivacunas que difunden información errónea sobre las vacunas”, agregó el legislador.
Pero puede que no sea justo trazar una línea recta entre los no vacunados y el brote de polio. Hay informes raros de infección por poliomielitis derivada de la vacuna.
Esto es cuando una persona que ha sido vacunada con el virus vivo pero atenuado a través de la vacuna oral desarrolla una infección de poliomielitis que puede transmitirse, explicaron los expertos.
Aunque solo se contagiaría a una persona no vacunada, y la vacuna oral contra la poliomielitis no se usa en los Estados Unidos desde el año 2000.
Rachel Schulder es de Nueva York. Se dirigía a Boston vía Union Station en New Haven.
Ella dijo que “Sí, la gente está hablando de eso. Hay un profundo remordimiento de que la gente, una vez más, no está siguiendo la ciencia, sino que está cayendo presa de la aprensión por tomar vacunas que han demostrado ser efectivas una y otra vez”.
Los médicos dicen que mientras esté vacunado, no hay razón para que los viajeros se preocupen. “La vacunación contra la poliomielitis es esencialmente 100% protectora contra la poliomielitis paralítica”, expuso Forman.
Actualmente, los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) recomiendan que los niños se vacunen con un régimen de cuatro dosis a los dos, cuatro y seis meses de edad con una dosis de refuerzo entre los cuatro y los seis años.
El Departamento de Salud de Connecticut dijo que están hablando con los proveedores de atención médica para enfatizar la importancia de la vacunación. La agencia indicó que “enfermedades como la poliomielitis, aunque raras en la actualidad, no van a desaparecer. Las vacunas son una de las mejores herramientas de salud pública que tenemos para mantener a las personas saludables”.
La última vez que una persona en Connecticut tuvo polio fue en 1972.
Forman dijo que la única manera de saber si está circulando aquí en Connecticut es analizando las aguas residuales.
Connecticut está realizando vigilancia de aguas residuales para COVID-19, pero no está claro si han establecido ese programa para la poliomielitis.
