HARTFORD.- Más de mil residentes de Connecticut han dado un paso al frente para ayudar a los refugiados ucranianos a encontrar vivienda, beneficios gubernamentales y otros servicios, según un grupo de apoyo a los refugiados.
Muchos de los que ofrecen ayuda son miembros de la comunidad ucraniana del Estado, pero otros están afiliados a iglesias, mezquitas, sinagogas, grupos fraternales y otros centros comunitarios, manifestó Chris George, director ejecutivo de Integrated Refugee & Immigrant Services (IRIS).
“Lo inusual de esto es que los ucranianos no están siendo reasentados como los refugiados tradicionales. Las agencias de reasentamiento de refugiados estaban totalmente agotadas asentando a 80 mil afganos en un corto período de tiempo”, manifestó George.
Desde el 29 de junio, se han presentado en Connecticut mil 123 solicitudes como parte de las solicitudes de “Unidos por Ucrania”, dijo George.
El programa federal proporciona un camino para que los ciudadanos ucranianos y sus familiares inmediatos vengan a los Estados Unidos y se queden por dos años. Los ucranianos que participen en “Unidos por Ucrania” deben tener un partidario estadounidense que acepte brindarles apoyo financiero durante su estadía.
El compromiso es significativo. Residentes que aceptan ayudar a los ucranianos a encontrar vivienda, inscribir a los niños en la escuela, encontrar recursos de atención médica, ayudar con la enseñanza del inglés y las solicitudes de autorización de trabajo y beneficios como cupones de alimentos.
“Se necesita un grupo para hacer esto bien”, expresó George.
El presidente Joe Biden anunció en abril que los Estados Unidos aceptaría hasta 100 mil personas y el gobernador Ned Lamont dijo que Connecticut recibiría a refugiados ucranianos.
Una abogada de inmigración de Hartford está encabezando un esfuerzo propio para encontrar hogares y patrocinadores en Connecticut para los ucranianos que se vieron obligados a huir de su país.
Para Dana Bucin, abogada de Murtha Cullina y presidenta de su Immigration Practice Group, el primer paso es encontrar patrocinadores en Connecticut para los ucranianos que se encuentran en la frontera sur y esperan venir a los Estados Unidos.
El patrocinio y el compromiso de proporcionar vivienda son sus primeras preocupaciones, indicó Bucin.
Su próximo paso es conectar a los refugiados ucranianos con el mercado laboral de Connecticut, preguntando a los ejecutivos de empresas sobre posibles empleos. Los dueños y gerentes de negocios quieren contratar, pero el proceso del permiso de trabajo lleva mucho tiempo, agregó.
Hay trabajos disponibles como soldadores, electricistas, plomeros, tecnología de la información, recursos humanos, especialistas en audífonos y en consultorios dentales, mencionó Bucin.
Una portavoz dijo que la administración de Lamont está trabajando con el gobierno federal para garantizar que los refugiados ucranianos que necesitan un hogar tengan uno en Connecticut y está trabajando a través del programa “Unidos por Ucrania” apoyado por el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
La Asociación de Negocios e Industria de Connecticut (CBIA), el grupo empresarial más grande del Estado, presentó el trabajo de Bucin en su sitio web, presentando a los ucranianos como una “oportunidad de oro para los empleadores”.
Una portavoz dijo que la CBIA está desarrollando prioridades políticas para la sesión legislativa de 2023 a fin de abordar las barreras al empleo para los inmigrantes legales.
Más de 5 millones de ucranianos, o alrededor del 10% de la población del país, han escapado a Polonia, Rumania y otros países vecinos desde el comienzo de la invasión de Rusia el 24 de febrero.
La administración Biden busca admitir más en los Estados Unidos y también controlar el número creciente de inmigrantes de Ucrania y América Latina que buscan entrar en la frontera sur.
Bucin, que es de Rumania, ha realizado trabajo legal gratuito para refugiados ucranianos y patrocinadores de Connecticut.
En abril, visitó un campamento de refugiados ucranianos en Tijuana, México, y brindó asistencia legal a ciudadanos ucranianos que buscaban libertad condicional humanitaria. Los refugiados con patrocinadores en los Estados Unidos son elegibles.
Una vez en Connecticut, pueden solicitar trabajo en línea, posiblemente aprovechando las conexiones hechas por sus patrocinadores, dijo Bucin.
Cada semana se le proporcionan los nombres de hasta 100 refugiados, y dijo que espera tener al menos 25 patrocinadores que acepten supervisar.
