NEW HAVEN.- Los abogados de color deben trabajar para defender el acceso a abortos seguros y legales, instó la Contralora de Connecticut, Natalie Braswell, en el décimo aniversario del Attorneys of Color Symposium, organizado por la Quinnipiac University Law School.
Independientemente de su estatus social, las mujeres de color enfrentan peores resultados que las mujeres blancas en casi todos los aspectos de la atención de la salud reproductiva, desde las tasas de mortalidad materna hasta el cáncer de endometrio y de cuello uterino, manifestó Braswell.
“Además, las mujeres de color, en particular las mujeres afroamericanas, con frecuencia tienen experiencias negativas en el sistema de atención médica por una variedad de razones, incluido el racismo institucionalizado”, indicó la Contralora.
Es por eso que los abogados de color deben defender el acceso a abortos seguros y legales, agregó la funcionaria.
“Si cedemos terreno en esto, envalentonaría a aquellos que quieren gobernar este país en contra de la voluntad mayoritaria de los ciudadanos. Los mismos argumentos utilizados para negar el acceso al aborto pueden extenderse aún más a la vida de las familias estadounidenses. No es exagerado pensar que desde la fertilización in vitro hasta el matrimonio entre personas del mismo sexo y el matrimonio interracial está ahora en peligro”, señaló Baswell.
La fertilización in vitro es la unión del óvulo de una mujer y el espermatozoide de un hombre en un plato de laboratorio.
Braswell dijo que la Corte Suprema de los Estados Unidos tomó una decisión cínica de revocar Roe v. Wade.
“Un país que realmente valora la vida, la familia y la seguridad ayudaría a sus residentes proporcionando un salario digno, planificación familiar y un sistema de cuidado de crianza compasivo. Que esta decisión se haya tomado en un momento en que los padres no pueden encontrar fórmula para alimentar a sus bebés ilustra lo absurdo que se ha vuelto esto”, declaró la Contralora.
Connecticut codificó Roe v. Wade en 1990 como ley estatal y mejoró esas protecciones este año.
El simposio fue organizado por la Quinnipiac University Law School y la Connecticut Bar Foundation.
La Connecticut Asian Pacific American Bar Association y la South Asian Bar Association of Connecticut fueron copatrocinadores.
