ANSONIA.- Se han reportado nueve homicidios de parejas íntimas en el Estado este año, y en un tercio de ellos, los niños han sido testigos.
El más reciente fue el martes pasado, en Root la Avenue, cuando la policía informó que Grace Zielinska, de 34 años, fue asesinada dentro de su casa por su esposo, Kamil Zielinski, mientras estaban presentes el niño de 3 años y el de 4 meses de la pareja, y un niño de 5 años estaba en la escuela.
Según la policía, el bebé estaba dormido, pero el niño de 3 años saludó a un oficial que respondía a una llamada al 911 en la puerta de la casa y lo dirigió a la espantosa escena en el interior, donde tanto la víctima como el presunto perpetrador estaban cubiertos de sangre y los oficiales recuperaron un cuchillo y hacha.
La muerte de Zielinska se calificó como un homicidio causado por “heridas de fuerza cortante” en la cabeza y el torso después de realizarse una autopsia, según la Oficina del Médico Forense.
El Departamento de Niños y Familias tomó custodia de los hijos de la pareja, el martes pasado.
“La vida de estos tres niños cambió en un minuto”, manifestó Meghan Scanlon, presidenta y directora ejecutiva de la Connecticut Coalition Against Domestic Violence, pidiendo más inversión en servicios para los niños testigos de violencia doméstica.
“Es nuestra responsabilidad como comunidad asegurarnos de que tengan el apoyo que necesitan para seguir adelante. No creo que hagamos ningún cambio generacional significativo si no hacemos esas inversiones”, expresó Scanlon.
Si bien los defensores podrían usar más recursos, hay defensores de los niños presentes en cada uno de los 18 proveedores de servicios de la coalición en todo el Estado para ayudar a los niños que son testigos de violencia doméstica o son víctimas ellos mismos.
Scanlon también señaló que de los nueve homicidios de parejas íntimas reportados en el Estado en lo que va del año, cinco han ocurrido en el área metropolitana de New Haven: el de Zielinska, un homicidio-suicidio en West Haven el mes pasado, un homicidio en Guilford en julio y dos homicidios en New Haven, ocurridos en marzo.
Podría ser una coincidencia, pero los funcionarios de la coalición intentarán ver si hay más que eso, agregó la directiva.
“Esta región en particular es algo que vamos a analizar. ¿Existe una barrera o desconexión en los servicios? La respuesta podría ser no, pero queremos averiguar si hay algo más que podamos hacer para fortalecer los servicios en esa región”, precisó Scanlon.
El teniente de la policía de Ansonia, Patrick Lynch, dijo que los detectives todavía estaban tratando de reconstruir las circunstancias específicas que llevaron al asesinato de Zielinska.
La Ciudad tuvo 97 arrestos por violencia doméstica al 31 de octubre. El año pasado, hubo 152. En 2019, hubo 95.
“Hemos visto una disminución este año, pero aún es una cifra inaceptable. Los números que tenemos siguen siendo bastante malos”, comentó Lynch.
Ansonia no tuvo un homicidio entre marzo de 2011 y diciembre de 2019, según los datos del FBI. Pero ha habido tres desde entonces, y todos fueron casos de violencia doméstica.
Hace más de 10 años, el Departamento de Policía de la ciudad fue el primero en Connecticut en poner a prueba un programa de evaluación de letalidad que desde entonces se ha instituido en todo el Estado.
El programa indica a la policía que responde a las llamadas de violencia doméstica que utilicen un formulario de 11 preguntas para determinar si existe un mayor peligro de más violencia y, de ser así, conectar a las víctimas directamente con los servicios.
Los datos más recientes disponibles para el programa, de 2020, muestran que Ansonia tuvo una de las tasas más altas de exámenes de detección en todo el Estado, solo detrás de New Haven, Hartford, Groton y Waterbury.
Lynch dijo que varios factores podrían estar en juego, incluida la pandemia de COVID-19, que experimentó un aumento en la violencia doméstica y los delitos violentos en todo el país.
Scanlon dijo que es difícil interpretar demasiado las cifras de un año, especialmente durante una pandemia, y que el problema se distribuye de manera bastante uniforme en aspectos como la raza y el nivel socioeconómico.
