NORWALK.- Connecticut distribuyó casi 4.9 millones en asistencia hipotecaria durante las dos primeras fases de su programa de asistencia para propietarios de viviendas, dejando poco más de siete millones en fondos federales no utilizados.
Ese dinero se utilizará para ayudar a cubrir los costos de instalación del Homeowner Assistance Fund Program, como anuncios, otras tarifas de marketing y el precio para establecer un portal web para solicitudes a través de un proveedor externo, expresó Nandini Natarajan, director ejecutivo de la Connecticut Housing Finance Authority.
La autoridad financiera también está discutiendo internamente una posible tercera fase con dólares no utilizados antes del inicio del programa completo. Pero los detalles no se han ultimado, de acuerdo con Natarajan.
Se desconoce cuándo se lanzará el programa completo.
La autoridad financiera estatal presentó su plan al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos el 4 de octubre pasado y está esperando su aprobación, indicó Natarajan.
Una vez que se aprueba el plan, puede tomar de 30 a 45 días para que el programa despegue, agregó el directivo.
Natarajan dijo que podría ser a principios de 2022.
“Estamos haciendo todo lo posible para prepararnos. Estamos trabajando en la construcción de la plataforma de software y tratando de preparar todo eso para que, cuando lo tengamos listo lo podamos lanzar”, agregó.
El programa, financiado a través de la American Rescue Plan Act of 2021, tiene como objetivo prevenir ejecuciones hipotecarias en casas ocupadas por sus propietarios para las personas que se vieron afectadas financieramente por el COVID-19.
Connecticut fue uno de los pocos estados que lanzaron un programa piloto.
El programa piloto se financió con alrededor de 12 millones de dólares, y 10 millones de ellos se destinaron a asistencia directa.
El programa completo se financiará con unos 123 millones de dólares.
Los programas tienen como objetivo prevenir las ejecuciones hipotecarias después de la pandemia.
Durante la pandemia, el gobierno federal permitió hasta 18 meses de indulgencia o congelaciones temporales de los pagos de la hipoteca. Muchas de esas opciones expiran este otoño.
Connecticut tiene una tasa particularmente alta de morosidad hipotecaria a 90 días, según muestran los datos.
El programa completo de Connecticut tendrá límites de elegibilidad de ingresos más altos, incluirá a personas que enfrentan ejecuciones hipotecarias por morosidad tributaria y otras tarifas y tendrá más proveedores de servicios hipotecarios participantes, precisó Natarajan.
También permitirá una ayuda de hasta 30 mil dólares.
El programa piloto solo permitió hasta 20 mil dólares en asistencia.
El programa piloto estatal brindó asistencia a 341 propietarios de viviendas.
El monto medio de la subvención fue de 14 mil 844 dólares y la mayor cantidad de beneficiarios fueron del condado de Hartford, según los datos publicados esta semana.
“Pudimos conseguir 341 solicitudes financiadas, lo que pensé que era un buen número para trabajar realmente con unos pocos administradores. Me complació que parece haber una buena distribución de solicitantes en Connecticut”, señaló Natarajan.
El mayor número de solicitantes, que es de 268, también mencionó las dificultades financieras causadas por la pérdida del empleo, la licencia o la reducción de los salarios durante la pandemia.
Otras razones de la pérdida financiera incluyeron la pérdida del trabajo por cuenta propia, tener que quedarse en casa con un niño cuando las escuelas y guarderías cerraron y cuidar a un familiar enfermo o solicitantes que perdieron ingresos cuando contrajeron COVID-19, según muestran los datos.
Y la mayoría informó que sus ingresos provenían de un trabajo.
Loraine Martínez Bellamy, abogada del Connecticut Fair Housing Center que se enfoca en la prevención de ejecuciones hipotecarias, dijo que sospecha que muchas de ellas eran personas que se retrasaron al principio de la pandemia.
