STAMFORD.- Un total de 648 migrantes centroamericanos, además de Haití, Cuba y Ecuador, entre ellos 67 menores solos, fueron hallados en la última semana hacinados en viviendas y en autobuses en el estado mexicano de Nuevo León (al norte de México), informó el Instituto Nacional de Migración (INM).
El INM indicó que agentes del organismo, estatales de investigación y policías estatales encontraron a ese total de personas originarias de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Haití, Cuba y Ecuador, “hacinadas en viviendas y a bordo de autobuses localizados en distintas zonas del Estado”.
Entre ellos destacó la identificación de 414 migrantes que viajaban en 155 núcleos familiares, además de 67 menores de edad que transitaban por el país sin compañía y 167 mayores de edad que viajaban solos.
“En algunos casos las personas migrantes fueron localizadas a partir de pistas anónimas o mediante una aplicación de mensajería instantánea para teléfonos móviles que alertaban de situaciones irregulares”, informó el INM.
Entre ellos, se encuentra el caso registrado el lunes pasado, en el que, a partir de un mensaje mediante una aplicación de mensajería instantánea para teléfonos móviles se describía una vivienda en el municipio de Apodaca.
En ese lugar las autoridades hallaron a 77 personas provenientes de El Salvador, Honduras y Guatemala, entre ellas 18 adultos solos, 6 menores de edad no acompañados y 53 más (25 menores de edad y 28 adultos) que formaban parte de núcleos familiares.
Mientras que la medianoche del sábado pasado, una alerta de la Policía estatal sobre la presencia de personas de origen extranjero en una casa en el municipio de Juárez permitió a los agentes de migración y estatales identificar 139 personas migrantes provenientes de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, entre ellos 84 personas en núcleo familiar, 39 adultos solos y 16 menores de edad no acompañados.
En tanto, el martes pasado al mediodía, la Fiscalía General de Justicia del Estado informó de un domicilio en el municipio General Zuazua con presencia de personas posiblemente extranjeras.
En el sitio fueron identificados 15 guatemaltecos, 13 salvadoreños y dos adultos hondureños.
Además, el martes pasado por la mañana, en la carretera 57, en un punto de revisión fueron halladas 36 personas migrantes originarias de Honduras (16), Haití (5), Guatemala (4), Ecuador (2) y Cuba (9) a bordo de autobuses de pasajeros de una línea comercial.
El hallazgo ocurre luego de que, durante la semana pasada, en el municipio mexicano de Tapachula, Chiapas, frontera con Guatemala, se conformaran cuatro caravanas migrantes, la última el sábado pasado, y, a pesar de que todas avanzaron decenas de kilómetros, fueron disueltas por agentes mexicanos en el mismo Estado.
Distintas organizaciones, entre ellas agencias de la ONU, señalaron que en su desintegración hubo uso excesivo de la fuerza.
A partir de octubre de 2018, y a pesar del endurecimiento de la vigilancia en la frontera sur de México, miles de migrantes de Centroamérica, Cuba y Haití entran al territorio mexicano con el objetivo de llegar a los Estados Unidos.
Los traficantes de personas buscan rutas para los extranjeros y en ocasiones transitan en los estados del sureste del país, como Chiapas, Tabasco, Veracruz y Oaxaca.
Además de los del norte, como Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, y la frontera con los Estados Unidos, son sus últimas paradas en su travesía hacia los Estados Unidos.
Tormentoso viaje hacia Estados Unidos
De acuerdo con el informe, unos 14 mil efectivos de la Guardia Nacional de México fueron desplegados esta semana en la frontera sur del país para detener el paso de los migrantes que iban en tránsito hacia los Estados Unidos.
Los viajeros fueron dispersados y hubo rechazo ante el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades.
El Gobierno mexicano reconoció que su política para contener a los migrantes no es suficiente y en cambio le pidió a los Estados Unidos apoyo a los proyectos de desarrollo en la región y visas de trabajo.
El sur de México fue el punto de partida de nuevas caravanas de migrantes que buscaban llegar a los Estados Unidos. Sin respuesta a sus solicitudes de asilo y cansados de esperar un permiso de tránsito, muchos decidieron viajar en grupo. “Le pedimos al Gobierno de México que, por favor, cree un corredor humanitario para que podamos viajar a la frontera”, señaló Carlos Correa después de salir de Tapachula.
Sin embargo, su camino fue bloqueado por agentes de la Guardia Nacional mexicana y por efectivos de los servicios de migración.
El accionar violento de las autoridades recibió críticas de organizaciones de Derechos Humanos, e incluso hubo destituciones por la fuerza desmedida contra los migrantes.
Pese a las imágenes que confirman la actuación de los uniformados, el Gobierno de México recalca que respeta los derechos de los que transitan su país y asegura que lo que busca es protegerlos de los peligros que pueden enfrentar a su paso por el territorio.
“Permitir la introducción por completo al territorio, que atraviesen nuestro país, significan muchos riesgos de violación de derechos humanos, sobre todo en la frontera norte”, expresó el presidente Andrés Manuel López Obrador.
“No queremos y no deseamos una desgracia. En el sur no hay la delincuencia organizada que se tiene lamentablemente en el norte”, indicó López Obrador.
Sin embargo, el más reciente no es el único episodio en el que México envía a la Guardia Nacional a custodiar sus fronteras.
Las autoridades comenzaron a aplicar dicha medida durante la Administración del ex presidente Donald Trump y también hubo represión por parte de los uniformados.
En dichas caravanas disueltas viajaban grupos de haitianos que salieron de Brasil o Chile y en esa travesía tuvieron que cruzar Bolivia, donde denuncian que también son víctimas de abuso por parte de las autoridades.
La llegada de Joe Biden a la Presidencia y su cambio de discurso alentó la migración hacia Estados Unidos, pese a que el Gobierno demócrata ha insistido en repetidas ocasiones que “no es momento de emigrar”.
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) ha advertido sobre la situación insostenible para miles de migrantes varados en México.
Por ello, lanzó una intervención de emergencia en Tapachula, Chiapas, donde se encuentran al menos 40 mil personas migrantes atrapadas, debido a las continuas deportaciones desde Estados Unidos y al fracaso de las políticas de asilo.
