STAMFORD.- Los planes para construir en un lote vacío en el centro de esta ciudad han fracasado durante décadas.
Pero esta semana, por primera vez, se presentó un plan para construir un edificio en la parcela, ubicada en la esquina de la Broad Street y la Greyrock Place, ante la Junta de Zonificación.
El desarrollador RMS Companies, que construyó los dormitorios del centro de la Universidad de Connecticut (UConn), en Stamford, y ejecutó una renovación radical del histórico The Goodwin Hotel de Hartford, quiere construir un edificio de 228 apartamentos nuevos y 8 mil pies cuadrados de espacio para oficinas en el lote vacante, que ha permanecido vacío desde hace mucho tiempo.
La propuesta obtuvo grandes elogios de los líderes empresariales en Stamford, quienes la llamaron una excelente oportunidad para el desarrollo en esa zona del centro.
Sin embargo, los inquilinos de un complejo de condominios cercano se opusieron enfáticamente a los nuevos apartamentos, citando el tráfico y la pérdida de su calidad de vida.
Antes de que la esquina de la Broad y Greyrock se convirtiera en el hogar de árboles y césped, los registros de tierras muestran que era el hogar del Girls Club, un club sin fines de lucro dedicado a apoyar a las mujeres jóvenes.
Antes de eso, había una gasolinera. Incluso antes, había casas en la propiedad.
Más recientemente, ha sido cercado del público en general ya que los intentos de construir nuevos edificios se han ido marchitando una y otra vez.
Frente a la Junta de Zonificación de la Ciudad y al público, la semana pasada, Richard Redniss, de los agrimensores (medidores) de Redniss y Mead, la firma que representa a RMS Companies, mostró una serie de planos para explicar cómo sería la estructura.
Mostró una maqueta de 10 pisos completa con gable roofs (techos a dos aguas) y balcones que recubren el segundo piso.
Un diseño posterior dio un aspecto más moderno, con lados elegantes y paneles coloridos que dan a las calles contiguas. En un momento, Redniss mostró un plan más amplio que involucraba a uno de los vecinos del lote.
Cuando se creó por primera vez el Stamford’s Downtown Special Services District (DSSD), el grupo alentó a los posibles desarrolladores a crear un “paisaje urbano continuo para peatones” a lo largo de Broad Street, que está a solo una cuadra del corazón del centro.
El director ejecutivo de RMS Company, Randy Salvatore, se comprometió a trasladar sus propias oficinas a la estructura propuesta, además de los 61 estudios propuestos, 88 apartamentos de una habitación y 79 apartamentos de dos habitaciones.
Seis pisos de espacio mayoritariamente residencial se ubicarían en dos pisos de estacionamiento ocultos a la vista de la calle.
En lugar de la venta al por menor, el desarrollador dijo que quiere colocar comodidades a lo largo de la calle como una forma de alentar la actividad de los peatones sin más tiendas.
El DSSD volvió a aumentar su apoyo al plan para la Broad y Greyrock. El diseño del paisaje urbano obtuvo altas calificaciones de la Cámara de Comercio de la Ciudad y de los vecinos potenciales del edificio, el Hibernians Hall.
Si bien los líderes comunitarios celebraron la propuesta como una victoria para el desarrollo del centro, los vecinos instaron a la Junta a anular el proyecto como se propuso.
Algunos de los rechazos más notables vinieron de los residentes de The Classic, un condominio detrás del posible desarrollo.
Los residentes sostuvieron que un camino de acceso compartido en la Broad Street crearía una tensión intensa en la carretera tanto para los peatones como para los automovilistas.
Otros habitantes de Stamford condenaron la pérdida de árboles en la propiedad, calificándola de “atrocidad” que va en contra de los principios del Plan Maestro de la Ciudad.
“Un bosque urbano literal será derribado si se aprueba este plan”, comentó a la Junta, Janet Roemer, residente de The Classic.
Roemer también señaló que el edificio propuesto sería notablemente más alto que las propiedades que actualmente bordean el corredor.
A su vez, Redniss calificó las críticas contra la propuesta como “irónicas” para una propiedad programada para el bullicioso centro de la ciudad, especialmente dada la altura del edificio Landmark cercano e incluso el propio The Classic.
Redniss también subrayó que el desarrollador acordó trabajar con la Ciudad para mejorar la infraestructura peatonal en la calle circundante, principalmente acortando los cruces peatonales en la carretera.
