BRIDGEPORT.- Los días en que los hospitales de Connecticut estaban casi llenos de pacientes con COVID-19 han terminado y los sistemas de atención médica están comenzando a volver a su forma prepandémica.
Las alas de los hospitales dedicadas a COVID-19 se están convirtiendo a sus salas originales y los sitios de pruebas masivas y vacunación están disminuyendo.
“Si miras el hospital en febrero de 2020 y lo miras hoy, somos iguales. Simplemente, durante los últimos 15 a 18 meses estuvimos cambiando, a veces a diario”, manifestó el doctor Daniel Gottschall, vicepresidente de asuntos médicos de la región de Fairfield de Hartford HealthCare y Saint Vincent’s Medical Center en Bridgeport.
El Saint Vincent’s Medical Center, que alguna vez tuvo más de 160 pacientes con COVID-19 a la vez, no tenía ninguno esta semana.
“Eso fue alrededor del 80 por ciento de nuestro censo. Todo el mundo estaba tocando la vida de estos pacientes. Cada sala era básicamente una sala de COVID-19”, expresó Gottschall sobre los pacientes de COVID-19.
A medida que las hospitalizaciones por coronavirus en todo el Estado han caído por debajo de 100 en las últimas semanas, los sistemas de atención médica han comenzado a desviar recursos.
En el Saint Vincent’s Medical Center, donde se establecieron tres unidades de cuidados intensivos para tratar a los pacientes con COVID-19, el hospital ha vuelto a tener solo una unidad de cuidados intensivos (UCI) y una unidad de cuidados progresivos.
Los miembros del personal que habían sido retirados de otras disciplinas para tratar a los pacientes con COVID-19 también han regresado a sus trabajos originales.
Un sitio de pruebas masivas en el estacionamiento del Webster Bank Arena de Bridgeport cerró en las últimas semanas porque, según Gottschall, “ya no necesitamos hacer pruebas masivas”.
En todo Hartford HealthCare, el sistema que incluye Saint Vincent’s Medical Center, así como el Hospital de Hartford y otras instalaciones, ahora hay alrededor de 25 pacientes con COVID-19 en tratamiento, de acuerdo con el doctor Ajay Kumar, director médico de Hartford HealthCare.
En un momento en que la demanda de vacunas contra el COVID-19 alcanzó su punto máximo, Kumar dijo que Hartford HealthCare ofrecía seis sitios de vacunación masiva en todo el Estado.
“En nuestro pico, estos sitios vacunaban hasta 6 mil personas por día”, reveló el experto, y agregó que cada clínica de vacunación masiva estaba inmunizando entre 800 y mil 200 pacientes por día.
Pero la demanda ha caído y tres de las clínicas de vacunación masiva han cerrado.
Kumar indicó que las clínicas de vacunación del sistema ahora solo atienden a unos pocos cientos de pacientes cada día.
Los dos mega sitios de Saint Vincent’s Medical Center, en la Sacred Heart University y la Central High School en Bridgeport, todavía están abiertos, pero se espera que cierren pronto.
Kumar enfatizó que los pacientes seguirán teniendo acceso a las vacunas, a través de instalaciones de cuidados intensivos y clínicas de grupos médicos, así como una clínica móvil.
“Hartford HealthCare (HHC) no está cerrando el acceso a la vacuna”, aclaró.
Por su parte, en Nuvance Health, que incluye los hospitales de Norwalk, New Milford, Danbury y Sharon, las medidas de COVID-19 también se han reducido.
“Solíamos tener varias UCI y pisos de COVID-19 funcionando al mismo tiempo en cada uno de nuestros hospitales, pero ahora, todos han podido reducir su tamaño”, precisó la doctora Diane Kantaros, directora de calidad del sistema.
En Yale New Haven Health, los casos se han reducido a 23 en todo el sistema, informó el doctor Thomas Balcezak, director clínico del sistema.
Como resultado, el sistema ha convertido los tres pisos dedicados a los pacientes con COVID-19 en su Smilow Cancer Hospital nuevamente en camas de oncología regulares.
Otros cambios incluyen el cierre de sus clínicas de vacunación masiva a medida que la demanda de vacunas ha disminuido.
Sin embargo, Balcezak advirtió que es probable que el COVID-19 nunca desaparezca por completo. “Siento que siempre tendremos algunos casos dando vueltas”, advirtió.
Balcezak y otros expertos en salud dijeron que si se produce otro aumento de COVID-19, están preparados para devolver sus recursos para abordar la enfermedad en cualquier momento.
“Con suerte, no tendremos otra oleada, pero nos sentimos bastante seguros de que habiendo manejado ya dos oleadas podríamos hacerlo de nuevo”, finalizó Kantaros.
