NUEVA YORK.- Las fuerzas del orden confiscaron más de 1.7 millones de mascarillas N95 falsificadas de un almacén de Long Island City, en lo que las autoridades creen que es la mayor incautación de equipo de protección falso desde que comenzó la pandemia de coronavirus.
Las autoridades informaron que Zhi Zeng, de 33 años, enfrenta un delito grave de falsificación de marca registrada después de que una pista llevó a los agentes de la ley a un almacén “sucio y polvoriento” en la avenida 51 repleto de cajas de mascarillas falsas, informó la fiscal de distrito de Queens, Melinda Katz.
“Creemos que esta es una de las mayores incautaciones de mascarillas falsificadas desde que comenzó la pandemia el año pasado”, comentó Katz.
Dentro del almacén de dos pisos, las autoridades también encontraron cientos de miles de botellas de desinfectante de manos de marca, paquetes de toallitas desinfectantes, mascarillas para niños, mascarillas de construcción y batas protectoras. L
os investigadores todavía están trabajando para verificar la autenticidad de esos artículos.
Zeng, un residente de Dyker Heights, Brooklyn, estaba dentro del almacén cuando ocurrió la redada.
Si es declarado culpable, enfrenta hasta 15 años de prisión, de acuerdo con las autoridades.

“Vivimos en una pandemia horrible con más de 450 mil estadounidenses muertos por COVID-19. Este acusado habría vendido falsas esperanzas y seguridad y estaba dispuesto a vender más de estas mascarillas falsificadas a quien pagara su precio”, señaló la Fiscal.
La Oficina de la Fiscal de Distrito de Queens comenzó a investigar la operación de falsificación después de recibir un aviso sobre mascarillas N95 que se vendían en el almacén entre 2.95 y 3.25 dólares la pieza, mucho más que el precio minorista sugerido de 1.27 dólares.
Las mascarillas imitaban casi con exactitud el empaque y la marca de las mascarillas N95 fabricados por 3M, un distribuidor líder, pero la compañía los identificó como falsos gracias a sus números de lote falsos.
“La empresa 3M está combatiendo enérgicamente la falsificación de nuestros productos críticos que necesitan los trabajadores de atención médica y de primera línea durante la pandemia”, precisó la compañía.
La máscara N95, considerada el estándar de oro para proteger a las personas contra el COVID-19, ha tenido una gran demanda durante la pandemia, lo que ha inspirado el surgimiento de operaciones masivas de imitación a medida que los suministros se agotaban.
No está claro qué nivel de protección brindan las máscaras falsificadas incautadas en Long Island City, si es que brindan alguno, señaló Katz.
Los expertos ahora analizan qué tan protectoras son estas mascarillas, un asunto de importancia para el cuidado de la salud y otros trabajadores de primera línea que pueden haber confiado en los farsantes para mantenerse a salvo en la pandemia.
Un sistema de salud, que las autoridades optaron por no nombrar, gastó 700 mil dólares para comprar 200 mil de las mascarillas falsificadas.
Las autoridades no respondieron sobre si alguna instalación de la ciudad de Nueva York se vio afectada y dijeron que todavía están trabajando para identificar y notificar a las instalaciones médicas que compraron las falsificaciones.
Katz enfatizó que la investigación de su oficina sobre las falsificaciones, a la que se refirió como una “operación sofisticada”, continuará exhaustivamente en los próximos días.
