
Empleados realizaron una protesta en caravana, conduciendo desde la parada de descanso de Milford hasta la plaza de servicio de Darién, en protesta por el maltrato y las condiciones peligrosas
MILFORD.- Dos restaurantes McDonald’s, en las áreas de descanso de la autopista I-95, han continuado operando sin desinfectar adecuadamente después de que los trabajadores dieron positivo para el coronavirus, amenazando la salud de otros trabajadores, así como de los socorristas, conductores de camiones y otros, quienes necesitan usar las plazas de servicio durante la pandemia COVID-19.
Lo anterior fue denunciado por los defensores de la salud y de los trabajadores, que pidieron a las autoridades tomen acciones contra el restaurante.
De acuerdo con el informe, durante las últimas dos semanas, los restaurantes de McDonald’s en las plazas de servicio de Milford y Darien, en dirección norte, han enviado a sus trabajadores a sus hogares con síntomas de COVID-19.
Los trabajadores luego dieron positivo para el coronavirus, y al menos un empleado en Darien y otro en Milford han sido hospitalizados.
Ninguno de los restaurantes ha cerrado ni han desinfectado sus áreas de trabajo, señalaron los defensores.
“Fui muy cuidadoso al salir, así que creo que me he infectado en el trabajo. Escuché que otro empleado también había estado enfermo y continuó trabajando por un tiempo”, declaró un trabajador de McDonalds de Darien, que dio positivo para el coronavirus y ahora está en casa cumpliendo la cuarentena.
“Cuando llegué al trabajo el viernes pasado, el gerente dijo que una persona había salido positiva con el coronavirus, pero vi que un trabajador regular acababa de limpiar durante la noche. La gerencia no le pidió a ningún empleado que se pusiera en cuarentena, ni desinfectaron la tienda profesionalmente”, indicó Andrea H., una trabajadora de McDonald’s, en Darien.
McDonald’s y otras compañías importantes de comida rápida en las plazas de servicio subcontratan a Project Services, LLC, que contrata directamente con el estado de Connecticut para operar en terrenos de propiedad estatal.
A pesar de sus miles de millones en ventas, McDonald’s y las otras compañías de comida rápida no han seguido la ley de Connecticut con respecto al tiempo de enfermedad pagado y el salario estándar. La combinación de bajos salarios y falta de tiempo de enfermedad obliga a los empleados a trabajar enfermos para no caer más en la pobreza, señalaron los defensores de la salud.
Durante la pandemia actual, muchos trabajadores que se habían estado organizando con el sindicato 32BJ SEIU para mejorar las condiciones de trabajo han perdido sus empleos.
Los cocineros y cajeros que continúan trabajando reportan una falta de protección adecuada y la ausencia de desinfección de los restaurantes donde los trabajadores se han enfermado.
El martes pasado, trabajadores realizaron una protesta en caravana, conduciendo desde la parada de descanso de Milford hasta la plaza de servicio de Darién, en protesta por el maltrato y las condiciones peligrosas.
La semana pasada, los trabajadores pasaron por el área de descanso de Darién y dejaron sonar sus bocinas, con letreros en sus autos que decían: “McDonalds, ¡usa tus miles de millones para servir a tus trabajadores!” y “McDonald’s no es seguro para usted o para mí”.
Los legisladores participaron la semana pasada en una llamada con los trabajadores y la prensa para discutir este maltrato peligroso, que ahora amenaza la salud de innumerables viajeros y sus comunidades de origen en la costa este. Se ha enviado una carta de los legisladores a Project Services exigiendo acciones, con el presidente del Senado de Connecticut, Martin Looney, como el firmante principal.
“Estoy preocupada porque estoy trabajando en el área de servicio de la I-95 después de que un compañero de trabajo se fue a casa enfermo y ahora está en el hospital con COVID-19”, manifestó Azucena Santiago, una trabajadora de McDonals de Milford.
“Nos dijeron a los compañeros de los trabajadores enfermos que nos pusiéramos en cuarentena, y trajeron nuevos empleados de otra tienda para reemplazarlos. Pero me preocupa que la enfermedad se esté propagando porque el restaurante no cerró ni desinfectó nada. Todos tenemos familias que necesitan comer y mantenerse saludables. McDonald’s no nos paga ningún día de enfermedad cuando nos envían a casa. Estamos atrapados en una posición terrible. Y los consumidores siguen llegando al restaurante todos los días desde todas partes”, finalizó Santiago.

