
NEW HAVEN.- Las leyes estatales y federales sobre la vivienda justa prohíben la discriminación en la vivienda contra las personas por su origen nacional, su religión, o por su linaje.
De acuerdo con el Connecticut Fairf Housing Center, las leyes de vivienda justa protegen a los inmigrantes, refugiados y personas de todas las religiones.
“Si usted piensa que ha sido víctima de discriminación en su vivienda porque usted es inmigrante, un refugiado o por su religión, puede llamar al Connecticut Fairf Housing Center al 866-247-4401”, manifestó la agencia.
Las leyes de vivienda justa le protegen sin importar cuál es su estatus migratorio.
Es ilegal que un propietario le trate de una forma distinta a los demás por su estatus migratorio, su origen nacional o su religión, agregó el Connecticut Fairf Housing Center.
Además es ilegal negar el alquiler a alguien porque es inmigrante, refugiado o por su religión, negar a alquilar a alguien por no ser de los estados unidos, cobrarle más renta o un deposito más alto a alguien porque viene de otro país y obligarle a conseguir a otra persona para firmar el contrato para la vivienda porque es inmigrante, refugiado o por su religión.
Asimismo, es ilegal decirle a una persona que no puede cocinar la comida típica de su país porque no le gusta como huele, negar el alquilar a un miembro de su familia porque no habla inglés, decirle que tienen que hablar inglés cuando están fuera de su casa, obligarle a escoger un apartamento porque es allí donde viven personas de su mismo país o los que hablan el misma idioma o los que practican la misma religión.
Según la agencia, es ilegal castigar a una persona o alguien de su familia por violar las reglas cuando otros inquilinos de otros países o religiones violan las reglas sin consecuencias.
Además, no está permitido que un propietario le pregunte cuál es su religión y es ilegal que un propietario le haga preguntas sobre su estatus migratorio debido a la manera que la persona se viste, por su ropa o por como habla.
Las leyes de vivienda justa estatales y federales también le protegen después que han alquilado su vivienda. Un propietario, un agente inmobiliario, o cualquier otra persona no deben pedir a la persona o a su familia que no usen ropa o símbolos religiosos y desalojarlo por su religión, su estatus migratorio o porque está como refugiado.
Para mayor información pueden visitar la web www.ctfairhousing.org/fair-housing-overview.
Para reportar una discriminación, pueden llamar al 866-247-4401, 860-247- 4400 o al 888-247- 4401.
