
En Connecticut, varios municipios están a la vanguardia del Estado al tomar la iniciativa de aumentar la edad a 21 años para los productos de tabaco
HARTFORD.- Un proyecto de ley que prohibiría la venta de cigarrillos, productos de tabaco, sistemas electrónicos de suministro de nicotina y productos de vapor a las personas menores de 21 años, recibió un fuerte apoyo durante una audiencia pública celebrada el lunes pasado.
Si Connecticut aprobara el proyecto de ley, se uniría a varias ciudades, incluidas la ciudad de Nueva York, Chicago, Cleveland, Albany y dos ciudades de Kansas, así como a los estados de Massachusetts, California, Hawai, Maine, Nueva Jersey y Oregón en aumentar la edad de 18 a 21 años para la compra de productos de tabaco y vapeo.
En Connecticut, varios municipios están a la vanguardia del Estado al tomar la iniciativa de aumentar la edad a 21 años para los productos de tabaco, incluidas las ciudades de Hartford y Bridgeport, que han promulgado leyes en los últimos meses.
El representante estatal, Jonathan Steinberg, demócrata por Westport, expresó que elevar la edad para el tabaco y el vapeo “es quizás uno de los proyectos de ley más importantes frente a este comité y la legislatura en esta sesión”.
La Comisionada del Departamento de Salud Mental y Servicios de Adicción, Miriam Delphin-Rittmon, apoya la legislación.
“El uso de los sistemas electrónicos de suministro de nicotina (ENDS) y los productos de vapor ha aumentado significativamente en los últimos años”, declaró Delphin-Rittmon en un testimonio escrito.
“La Department of Public Health 2017 Youth Tobacco Survey indica que el uso de los ENDS se ha más que duplicado por los estudiantes de secundaria de Connecticut, de 7.2 por ciento en 2015 a 14.7 por ciento en 2017”, agregó la funcionaria.
Delphin-Rittmon precisó que “los estudios demuestran que la nicotina tiene un efecto perjudicial en el cerebro adolescente que altera el desarrollo normal y que afectará a esa persona por el resto de su vida. El noventa por ciento de los fumadores adultos comenzó a fumar antes de los 18 años de edad”.
Durante la audiencia pública del lunes pasado, la Representante estatal Mary Mushinksy (D-Wallingford) y profesionales que trabajan con los niños adolescentes en Wallingford, instaron al Comité a que respalde el proyecto de ley.
“Francamente, preferiría que la edad se aumentara a 25, lo que es el final del período de desarrollo del cerebro. Pero cualquier aumento de edad, sería un paso positivo hacia adelante”, declaró Mushinsky al Comité.
Ken Welch, cofundador de la Coalition for a Better Wallingford, dijo que el Comité debía tomar medidas enérgicas, afirmando que el vapeo en las escuelas había alcanzado proporciones epidémicas y que los funcionarios escolares no podían tratar de controlarlo.
Welch añadió que el grupo de Wallingford que fundó, luego de que su hijastra muriera por una sobredosis de drogas en 2012, trabaja con los departamentos de la Ciudad, la policía y los funcionarios escolares en los temas de abuso de sustancias por parte de jóvenes.
Por su parte, el Representante estatal, Vincent Candelora (R-North Branford), se preguntó que si la legislatura eleva la edad eso sería suficiente para detener la epidemia de vapeo, agregando que muchos de los adolescentes que fuman en las escuelas tienen solo 14 años.
Los funcionarios de Wallingford estuvieron de acuerdo con Candelora, pero también sugirieron que una estrategia que podría ayudar sería incluir un aumento de impuestos en todos los productos de vapeo para desalentar el uso.
